El voto puede dejar a Italia en un limbo político y económico

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Roma y Londres - Las elecciones del domingo y lunes en Italia, donde no se perfila un claro ganador y están abiertas múltiples opciones de alianza, podrían generar una ola vendedora de bonos europeos. La incertidumbre, más que un eventual regreso de Silvio Berlusconi, que reapareció este año con propuestas antiajuste y rupturistas con Europa, podría transformarse en un tembladeral financiero, de acuerdo con el análisis de referentes de los mercados.

Por el contrario, se espera un alza de las acciones y de los bonos italianos, y en menor alcance del euro, si la centroizquierda sensata liderada por Pier Luigi Bersani, pese a que su coalición alberga a sectores de izquierda ideologizada, gana la mayoría en la Cámara baja y forma un pacto estable en el Senado con el saliente primer ministro Mario Monti para dirigir un Gobierno enfocado en reformas.

La deuda y las acciones italianas sufrieron una pronunciada corriente vendedora en las últimas semanas, luego de que Berlusconi avanzara en los sondeos de opinión. "Me inclino a pensar que la centroizquierda y el centro tendrán el control", dijo Geoffrey Yu, estratega de divisas de UBS.

A nivel superficial, los mercados parecían ayer estar en calma. El índice de acciones líderes de Italia, el FTSE MIB, está registrando pérdidas en lo que va del año y presenta un peor desempeño que el índice paneuropeo de acciones Euro STOXX 50 y que los indicadores de Francia, Alemania y Gran Bretaña.

Antonin Jullier, jefe global de operaciones de activos en Citi, dijo que una victoria de Monti y la centroizquierda podría apuntalar las acciones.

"Hay otro dos por ciento por avanzar tanto en el E-STOXX 50 como en el FTSE-MIB si vemos un resultado a favor de Bersani y Monti", aseveró.

Más de 47 millones de italianos están convocados a votar entre el domingo y el lunes, ante un panorama político sumamente confuso, con una inmensidad de partidos, movimientos y asociaciones que en gran parte se presentan en coalición. Durante esas dos jornadas estarán en juego la Cámara de Diputados (630 diputados) y el Senado (315 senadores, más cuatro vitalicios) y las autoridades en tres regiones del país: Lacio, Lombardía y Molise.

Las elecciones en Italia son observadas en todas las capitales europeas, a la vez que resulta innegable en la mente de los candidatos el peso de Alemania y, en particular, de su canciller, Angela Merkel.

El miércoles, Monti había hecho referencia a las supuestas preferencias de Merkel. "Il professore" dijo que la gobernante alemana, defensora del ajuste a la vez que voz que puede permitir flexibilidad en las metas financieras, desearía ver a él antes que a Bersani en la jefatura de Gobierno.

Ayer, Monti se vio forzado a aclarar sus dichos. "Sé bien que Merkel no interfiere en las elecciones italianas ni en las de otros países, por esto desmentí lo que dijo Berlusconi. No sólo es falso que haya un acuerdo con el Partido Democrático (de Bersani), sino también que la señora Merkel esté involucrada", subrayó el primer ministro dimisionario al diario milanés Il Corriere della Sera.

El principal afectado, el excomunista Bersani, también quiso salir al paso de este comentario que, dada la sintonía que Merkel y Monti han demostrado en los trece meses de gobierno tecnócrata en Italia, desacreditaba en parte su candidatura, a la que todos los sondeos atribuyen la victoria.

"Me ha sentado un poco mal, francamente. Me ha parecido más una metedura de pata de Monti que una iniciativa de Merkel: los gobiernos europeos se respetan recíprocamente. Una intervención de ese tipo de Merkel es impensable", comentó el líder del PD en declaraciones a Radio Due.

"En el plano político -añadió- cada uno tiene su familia. Yo estoy orgulloso de pertenecer a la de los progresistas, pero esto no significa que no haya respeto entre los gobiernos", dijo el referente del centroizquierda.

Las últimas encuestas otorgaron a Bersani entre el 34% y el 38%. Con cerca del 30% se ubica Berlusconi, más atrás el cómico antipolítico Beppe Grillo, y luego Monti, quien, paradójicamente, podría seguir gobernando fruto de acuerdos parlamentarios. No se descarta incluso un zarpazo de Grillo. Este cómico que insulta a los políticos ha encabezado actos más multitudinarios que sus rivales, pero pocas han sido sus definiciones concretas.

Agencias ANSA, EFE y DPA

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