Elecciones atizan protestas en el sur

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• Con Cristina de local, enfrenta Santa Cruz irracional paro docente. • En Chubut, petroleros bloquearon yacimientos a días de nueva votación. • Ola de huelgas en Neuquén, donde Sapag buscará en junio reelección.

El año electoral fogonea virulentas medidas de fuerza sindicales en el sur del país, de la mano de la localía que ejerce Cristina de Kirchner en Santa Cruz y de la inminencia de la votación complementaria en Chubut (el 29 de mayo) y de los comicios en Neuquén (el 12 de junio).

Se trata de un clásico en tiempos de urnas a partir de la mayor permeabilidad de las autoridades a otorgar concesiones por la necesidad de espantar escenarios de conflicto social traducibles en pérdida de votos, y en medio además de suspicacias en torno a una supuesta intencionalidad política para desgastar a los oficialismos.

En tierra santacruceña se apila desde marzo una desgastante sucesión de huelgas y piquetes que incluyó a petroleros privados, estatales, trabajadores de la salud, desocupados y, sobre todo, docentes. Los maestros son los más combativos: paran desde hace 31 días consecutivos, bloquean yacimientos en el norte provincial (también lo hicieron con dos pasos a Chile) y copan edificios públicos, ante el creciente malestar de la comunidad educativa (ver aparte).

Allí el gobernador justicialista Daniel Peralta aspira a ser reelecto en las elecciones del 23 de octubre y sospecha una campaña de desestabilización por parte de gremios y de la oposición, para menguar sus posibilidades electorales.

El escenario es seguido de cerca por la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner. Más lejos de una postulación, comenzará a desembarcar más asiduamente en la provincia desde junio y ya fue blanco en 2007 de la virulencia gremial.

Pero además Santa Cruz es caja de resonancia nacional por ser la cuna natal de Néstor Kirchner y porque juega como anfitriona la Presidente. En esa línea, hasta el momento esquivó una intervención directa en el conflicto el Ministerio de Trabajo de la Nación, que conduce Carlos Tomada.

Sin embargo, la ebullición sindical alcanzó, además, a la oposición, a partir de la embestida desatada el martes por camioneros ligados a Hugo Moyano contra el candidato a gobernador radical, Eduardo Costa, con consignas de encuadre gremial. El diputado nacional sufrió bloqueos en hipermercados y centros de distribución de la cadena Hipertehuelche -de su propiedad-, y un escrache en su casa de Río Gallegos. Ayer la cúpula de la UCR nacional repudió los hechos.

En sintonía, en Neuquén, el gobernador Jorge Sapag (Movimiento Popular Neuquino) enfrenta una andanada de protestas gremiales que recrudeció al ritmo de la cercanía de los comicios del 12 de junio, en los que buscará su reelección. La estocada se traduce en paros de ATE (UPCN aceptó la suba salarial) con piquetes en rutas de docentes y de trabajadores de la salud.

La tensa postal incluyó cruces entre oficialismo y oposición. El diputado nacional y precandidato a intendente de Neuquén José Brillo (MPN) repudió «el clima de fricción, tensión y caos», y responsabilizó a la fórmula del Frente Neuquino para la gobernación, Martín Farizano (UCR) y Nancy Parrilli (PJ). «Es el fiel reflejo de la impotencia y la frustración del Frente Neuquino, ante la incapacidad de conformar una alternativa electoral competitiva», dijo. Desde la coalición opositora, en tanto, pidieron en las últimas horas a Sapag que «no embarre la contienda electoral» con esas acusaciones.

En Chubut, en tanto, estalló una sugestiva protesta de trabajadores de la construcción disidente de la UOCRA nacional, ligados al sector petrolero, aunque en este caso el blanco fue una empresa.

La embestida, que incluyó bloqueos de yacimientos de YPF, se dio en medio de la campaña electoral con vistas a la elección complementaria del 29 de mayo, cuando 1.967 electores de 6 mesas anuladas por irregularidades definirán el nombre del nuevo gobernador. Hoy, el dasnevista Martín Buzzi aventaja al kirchnerista Carlos Eliceche por sólo 401 votos.

El gremio díscolo -conocido como Dragones- ostenta sintonía con el Gobierno del peronista disidente Mario Das Neves, mientras que la provincia sostiene una tensa relación con YPF, signada incluso por la amenaza oficial, otrora, de retiro de la concesión.

Buzzi -actual intendente de Comodoro Rivadavia- mostró firmeza pública esta semana para intimar a la compañía a reponer combustible en medio de denuncias de supuestos aprietes empresariales. Pero el FpV también se atribuyó responsabilidad en la resolución de la provisión de combustible, a partir de gestiones que desplegó ante el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Finalmente, ayer los trabajadores levantaron la protesta, tras sellar el acuerdo salarial de rigor.

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