4 de abril 2018 - 00:00

En un clima enrarecido, el STF decide hoy si Lula va la cárcel

La fiscal general de Brasil y el encargado de la causa “Lava Jato” advirtieron al Supremo que en caso de otorgar el hábeas corpus al exmandatario, el sistema judicial del país quedaría “aniquilado”.

“DÍA D”. La decisión de hoy del STF sellará el futuro en la vida del expresidente Lula da Silva, quien insiste en su inocencia.
“DÍA D”. La decisión de hoy del STF sellará el futuro en la vida del expresidente Lula da Silva, quien insiste en su inocencia.
Brasilia - La presión sobre el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, que hoy debe resolver el futuro de Luiz Inácio Lula da Silva, sumó ayer un nuevo capítulo cuando la fiscal general del país, Raquel Dodge, advirtió que "el sistema judicial está aniquilado" si un condenado cumple condena recién sólo cuando agota todos los recursos, tal como pretende hacerlo el expresidente.

Dodge, en un acto del Ministerio Público, reconoció la importancia de la presunción de inocencia según la cual una persona sólo es considerada culpable cuando ya no pueda presentar más recursos en ninguna instancia judicial, que para el caso de Brasil incluye cuatro instancias.

Sin embargo, defendió que el cumplimiento de una pena comience cuando el condenado haya agotado sus recursos ante la segunda instancia.

"El principio de presunción de inocencia es una garantía individual importante en todos los países, es importante también en el sistema brasileño. No obstante, sólo en Brasil se puede ejecutar una sentencia después de que cuatro instancias confirmen una condena. Esta exageración aniquila el sistema de justicia precisamente porque una justicia que tarda es una justicia que falla", advirtió Dodge.

"No es exagerado afirmar que este proceso es uno de los más importantes del Supremo Tribunal Federal", planteó la procuradora general.

El STF decidirá hoy si le otorga a Lula da Silva -condenado en segunda instancia a 12 años de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero por la "Lava Jato"- el hábeas corpus que solicitó su defensa para esperar en libertad el agotamiento de todos las instancias judiciales. Si rechaza el pedido, el exmandatario, favorito para las elecciones de octubre, ingresaría en cuestión de días a la cárcel.

En medio de la creciente tensión por el futuro del líder de izquierda, la presidenta del máximo tribunal de Brasil, Cármen Lúcia, llamó ayer a la calma sea cual sea la decisión.

"Vivimos en una época de intolerancia e intransigencia contra personas e instituciones", dijo en un comunicado. "Precisamente por esa razón es un momento para pedir serenidad, para que las discrepancias ideológicas no sean fuente de desorden social", señaló.

Por su parte, el fiscal de la causa "Lava Jato", Deltan Dallagnol, pidió la inmediata prisión de Lula da Silva. "Si el Supremo le concede la libertad, se va a tirar a la basura todo lo hecho en estos cuatro años", desde el inicio de la causa, en la Justicia federal de Curitiba.

"Si impide la prisión después de la segunda instancia eso va a impactar no sólo en Lava Jato. Se va a soltar a corruptos, a traficantes a pedófilos, esto que estoy diciendo no es alarmismo, todo el mundo va a salir por el portón principal de la cárcel y nadie va a entrar", remarcó el fiscal.

Constitucionalistas han respondido a los planteamientos de Dodge y Dallagnol recordando que la herramienta de la prisión preventiva, aun cuando a Lula se le conceda el hábeas corpus, es aplicable en aquellos casos en que el acusado pueda obstruir en la investigación o darse a la fuga.

En tanto, al cierre de esta edición, la tensión crecía en el país con manifestaciones convocadas por partidarios y adversarios de Lula.

"Vamos a presionar al STF", pidió a sus seguidores el movimiento "Vem Pra Rua" (Sal a la calle), una organización muy activa durante el impeachment de 2016 que sacó del poder a la presidenta de izquierda Dilma Rousseff. Ese grupo convocó a protestas en 117 ciudades para pedir que se mantenga la jurisprudencia que permite encarcelar a un condenado en segunda instancia. El derechista "Movimento Brasil Livre" (MBL) anunció actos en todos los estados del país, con el lema "O vas, o [Lula] vuelve", exigiendo "la prisión del mayor bandido del país".

En el clima áspero que se agravó tras los disparos efectuados el 27 de marzo contra una caravana del exmandatario, la Central Única de Trabajadores (CUT) realiza desde anoche una vigilia ante el domicilio del líder de la izquierda en Sao Bernardo do Campo (estado de Sao Paulo).

"La condena es política, sin ninguna prueba. El presidente es inocente y todos lo saben. Solo quieren impedir que Lula sea candidato en las elecciones de este año", dijo el presidente de la CUT, Vagner Freitas, en una nota donde la central informó que realizará actos en todo Brasil.

Para la sesión de hoy, el STF tendrá su esquema de seguridad reforzado. Las calles adyacentes al edificio serán bloqueadas y se colocarán vallas y un cordón policial para mantener separados a los manifestantes, dijo la Secretaría de Seguridad de la ciudad.

La última discusión de este tema terminó con un ajustado 6 a 5 en favor de la jurisprudencia vigente.

Agencias EFE, ANSA y AFP,

y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario