17 de enero 2011 - 00:00

En zona caliente, Fuerza Áerea despide hoy vuelos del Dakar

El ministro de Defensa encabezará mañana al mediodía el acto de cierre de las operaciones de la Fuerza de Tareas Dakar Argentina-Chile 2011. Arriesgada decisión en medio de las sospechas que sobrevuelan el escenario donde se llevará a cabo la ceremonia. La Base Aérea El Palomar -allí será el homenaje- fue noticia reciente por el robo de más de 30 mil cartuchos calibre 22 y 9 milímetros, un caso que impactó por sus consecuencias en la inseguridad. La pasión deportiva por el rally sería suficiente para exorcizar la mala imagen, interpretaron en el ministerio, e impulsó el festejo a contramano del parecer del jefe de los aviadores, Normando Costantino, y su segundo, Raúl Acosta, aunque nunca lo expresaron en directo.

Si todo sucede como está planeado, el ministro llegará a El Palomar acompañado por el brigadier general Jorge Chevalier, titular del Estado Mayor Conjunto. También estarán Costantino, el general de división Gustavo Lux, comandante operacional encargado de la fuerza de tareas Dakar; el jefe interino de la I Brigada Aérea, comodoro Rubén Hurtado, y todos los pilotos y tripulaciones de las máquinas que prestaron apoyo logístico a los organizadores del Dakar. La Fuerza Aérea puso dos Hércules C-130 y dos Fokker F-28, el Ejército 4 helicópteros Huey II y móviles terrestres cuatro por cuatro.

Costantino tiene más desplazados por el saqueo de munición: pasó a disponibilidad al jefe del Área Logística El Palomar, comodoro Jorge Ricci; también a los comodoros Jerónimo Falco, jefe del Grupo Abastecimiento, y Rubén Salvatti, jefe de Grupo Base I de la brigada.

Muy cerca, en Morón, asiento de la Base Aérea Morón y del aeródromo del mismo nombre controlado por la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC), arde otra brasa judicial -¿dónde cargó la cocaína el vuelo de los Juliá?- a la espera del primer escaldado. El sábado, la Gendarmería, por orden del juez Alejandro Catania, allanó el aeropuerto de Ezeiza y el aeródromo de Morón, secuestró documentación que permitirá aclarar si las autoridades competentes: ANAC, Aduana, Migraciones y Policía de Seguridad Aeroportuaria cumplieron con los controles de salida del avión. Con ese material, el magistrado procederá a las citaciones de personas. Bajo la hipótesis de que los estupefacientes habrían sido cargados en Morón, el primer interrogado sería el jefe de aeródromo, Ricardo Palazón, quien depende del director general de Infraestructura y Servicios Aeroportuarios de la ANAC, Enrique Jantus. El secreto de sumario impidió constatar si los gendarmes se llevaron también los registros de las personas que ingresaron a la plataforma por el puesto vigilado por la empresa privada USS que contrató la ANAC, tampoco se pudo determinar si se contrataron los servicios de videovigilancia para la plataforma y rodajes de Morón. La empresa USS, que custodia esas instalaciones, posee entre sus productos cámaras y equipos de última generación que permiten obtener imágenes, inclusive nocturnas -por sistema infrarrojo-, monitorear y grabar a distancia los movimientos en tiempo real.

El viernes pasado, el jefe de la Fuerza Aérea autorizó una presentación del comodoro Jorge Ayerdi -jefe de la Base Aérea de Morón- ante el Juzgado Federal Nº 12 de Sergio Torres, en la que se aclara con detalle de decretos y resoluciones que la fuerza no tiene jurisdicción sobre la plataforma, rodajes ni hangares donde estuvo estacionado por más de 50 días el jet Challenger 604.

Un piloto experimentado en ese tipo de máquina aclaró que se podría echar luz con el chequeo de cuánto combustible cargó el avión secuestrado en España y su comparación con el que hicieron naves similares que partieron de Ezeiza sin carga. Si la comparación arroja que el Challenger cargó menos combustible, no habría dudas de salió del país con los más de 900 kilos de droga en su interior.

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