26 de septiembre 2013 - 00:00

Enfrentamiento

Una muestra más de la división interna que existe en la toma del Colegio Nacional Buenos Aires fue lo ocurrido ayer. Luego de que la iglesia San Ignacio de Loyola amaneciera con destrozos, los alumnos manifestaron su "total repudio" por lo sucedido y denunciaron que se trató de un grupo "de cinco estudiantes" y que "fue realizado a espaldas del centro de estudiantes".

"Entendemos que la razón fue desvirtuar el eje de la lucha, porque son chicos que desde un principio se opusieron a la toma del colegio", explicó Nicolás Cernadas, del Centro de Estudiantes. "Estábamos amenazados por las autoridades. Nos dijeron que ante el mínimo disturbio íbamos a ser sancionados con la expulsión. Sería insólito e ilógico que nosotros hiciéramos eso", afirmó Cernadas. En asamblea se decidió manifestar el repudio y "no permitir que esos chicos vuelvan a entrar a la toma". Agregó: "Decidimos que no vamos a decir públicamente quiénes son, ya que tenemos información de que el sacerdote de la iglesia, de quien nos ponemos a disposición, realizó una denuncia penal, por lo que deberá resolverse por esa vía". Juan Manuel Cuello, presidente del Centro de Estudiantes, sostuvo: "Pedimos disculpas, pero nos deslindamos del caso".

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