Entre reproches, Franetovich abandonó su banca del Senado

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Ariel Franetovich presentó, ayer, su renuncia a la banca de senado bonaerense para continuar como ministro de Asuntos Agrarios de Daniel Scioli. Como lo anticipó anteayer este diario, Franetovich cedió su banca, pero mantuvo su argumento de que la Legislatura actúa «equivocadamente».

Su renuncia agota, en lo formal, una disputa en el seno del PJ bonaerense que enfrentó al vicegobernador, Alberto Balestrini, con Franetovich, ministro de Scioli y del espacio político de Florencio Randazzo, tironeo en el que estuvo presente la mano de Néstor Kirchner.

El lunes, luego de dialogar una hora y media con el gobernador, Franetovich decidió renunciar a su banca y continuar como ministro bonaerense. No tuvo muchas opciones: el Senado se negó a darle licencia ya que dejar Agrarios para asumir su banca hubiese sido un desplante a Scioli.

Para cerrar el pulseo, el ministro completó ayer la secuencia e ingresó por mesa de entrada del Senado su pedido de renuncia. El mismo deberá ser tratado luego de que hoy comience a funcionar la nueva composición de la Cámara alta bonaerense.

En su lugar -como se acepte la dimisión- asumirá Élida Villa, esposa del intendente de Los Toldos, Juan Carlos Bartoletti, también alineado con el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

Pero las esquirlas de la crisis siguen en el aire y el tono y contenido de la nota que presentó Franetovich lo reflejan con claridad. Los reproches y quejas del ministro exponen su planteo original respecto de que el Senado no debió forzarlo a renunciar.

En el texto, Franetovich resaltó que fue «electo por el voto popular por la Cuarta Sección», para un mandato de cuatro años, pero que «el reglamento interno recientemente aprobado a iniciativa del cuerpo que usted preside me priva de ejercer el derecho a obtener una licencia».

Aporta, además, que decidió «seguir acompañando a nuestro gobernador Daniel Osvaldo Scioli en el Ejecutivo provincial en el cargo de ministro de Asuntos Agrarios» antes de entrar en el párrafo más duro.

«Advierto que no puede un reglamento interno modificar el estatus de un cuerpo legislativo (senadores) y no del otro cuando los artículos 72 y 77 los equiparan para las incompatibilidades, porque eso significaría que una norma de rango inferior modifique una de rango superior. Esta situación implica colocar a los diputados en condición de hijos y a los senadores en calidad de entenados.

Ese puñado de palabras generaron, ayer, malestar en el Senado al punto que la decisión que bajó Balestrini es que se apruebe la renuncia de Franetovich, pero se rechacen sus argumentos.

En paralelo, ayer el Senado apuró los pliegos del sciolista Rafael Perelmiter y del radical Diego Rodrigo como directores del Banco Provincia.

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