La movilización, que se realizará sobre la principal arteria de la ciudad, la Avenida Paulista, si bien será en defensa de la mandataria y para exigir la renuncia del jefe de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, investigado por su participación en el "Petrolão", también incluirá el pedido de un cambio en la política económica de ajuste del Gobierno, algo que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva había pedido evitar.
Esta misma semana, Rousseff se reunirá con representantes de los movimientos sociales en el palacio presidencial a solicitud de Lula. Participarán de ese encuentro, en el que se espera que la gobernante logré un respaldo popular, referentes del Movimiento Sin Tierra (MST), del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST), de la Central de Movimientos Populares (CMP) y partidos como PT, PCdoB y PSOL.
Uno de los retos de los organizadores es aumentar la participación popular en la manifestación de apoyo al Gobierno. Así serán invitados representantes de las organizaciones que ya estaban en contra de la destitución como el Colegio de Abogados de Brasil (OAB), la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) y el Consejo Nacional de Iglesias Cristianas del Brasil (CONIC), además de fuerzas históricamente vinculadas al PT.
| Agencia Reuters y Ámbito Financiero |


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