Rajoy, de 60 años, multiplicó durante los días de campaña los encuentros con los ciudadanos en las calles, algo que hasta ahora hacía poco. Ayer "estaba en un paseo electoral por Pontevedra cuando un joven se acercó con la excusa de sacarse una selfie y le dio un manotazo y le tiró los anteojos", explicó una fuente en Madrid de su formación.
El diario en línea El Español publicó poco después una imagen de Rajoy con una gran marca roja sobre el cuello y la mejilla izquierda (foto).
Sin embargo, no pasó de ser un mal trago. "Me encuentro bien, voy de camino a dar un mitin en La Coruña", escribió más tarde en su cuenta de Twitter, agradeciendo a sus seguidores las palabras de ánimo.
Desde el rey Felipe VI, que llamó por teléfono a Rajoy para asegurarse que se encontraba bien, hasta su mayor adversario político, el candidato de Podemos, Pablo Iglesias, al igual que el resto de candidatos y fuerzas opositoras, se interesaron por su estado y condenaron la agresión.
"Estoy muy contento de haberlo hecho", aseguró el detenido respecto a su acción, según fuentes policiales citadas por el diario El País en su edición digital. En las fotografías difundidas por la prensa se lo ve esposado y levantando el pulgar. Algunos medios afirman que incluso recibió gritos de apoyo. Por una acción violenta de este tipo, que puede considerarse agresión o atentado contra la autoridad, la Justicia española establece penas de hasta seis años de prisión.
El joven agresor pertenece a Mocidade Granate, la barra brava del Pontevedra Club de Fútbol, según lo confirmó el grupo vía Twitter al afirmar que "se desmarca de la agresión de uno de sus miembros a Rajoy".
| Agencias AFP y Reuters |



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