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España enfrenta el domingo escenario inédito en las urnas
Mariano Rajoy
Los comicios se realizarán en un escenario desconocido para la vida política democrática de España: todas las proyecciones auguran el fin del bipartidismo con el que, desde 1982, conservadores y socialistas se alternaron en el poder. La ruptura de esa monotonía llega de la mano de una larga crisis económica que puso en jaque el Estado de bienestar y de una seguidilla de escándalos de corrupción donde las fuerzas tradicionales fueron las protagonistas.
En ese clima irrumpieron con fuerza el izquierdista Podemos, liderado por Pablo Iglesias, y el liberal Ciudadanos, que emergió este mismo año como una opción nacional de la mano de Albert Rivera. "La necesidad de un cambio se percibe hace mucho tiempo. Esa necesidad de cambio está presionando desde una situación de crisis y corrupción que generó una desafección política hacia políticos y partidos y desde ahí se reclama un cambio en general, también de líderes", dijo a Ámbito Financiero el sociólogo Fermín Bouza.
En promedio, los sondeos otorgan la victoria al PP que lleva como candidato a la reelección al presidente, Mariano Rajoy, con cerca del 28% de los votos, seguido del socialismo de Pedro Sánchez con el 20%. Ciudadanos y Podemos se disputan el tercer lugar con 18%.
José Pablo Ferrándiz, investigador principal de Metroscopia, consideró que Podemos "fue el único que supo interpretar el estado de ánimo del pueblo en los inicios de la crisis que era de indignación. Ahora es el momento de la oxigenación de la política española y eso lo representa perfectamente Ciudadanos, con una imagen más centrada que representa el cambio pero de manera menos incómoda para el elector promedio, alejado de los discursos de extrema izquierda", agregó.
Aunque generalizada, la crisis económica afectó más a los jóvenes. Hoy día, el 50% está sin trabajo. En ese sentido, para los analistas no es casual que los nuevos dirigentes que pondrán fin al bipartidismo sean, precisamente, jóvenes. Iglesias tiene 37 años y Rivera 36.
"Es una movilización de gente relativamente joven, pero gente también procedente de las clases medias y con una notable cuantificación profesional, singularmente apreciable en los líderes de esta movilización. Ciudadanos frustrados en sus expectativas vitales por la larga depresión en la que España y buena parte de Europa se encuentra", señaló a este diario Fernando del Rey Reguillo, historiador y profesor en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid.
Para Ferrándiz, actualmente "hay dos Españas". "Una tradicional, de sectores rurales, compuesta por gente mayor que seguirá inclinándose por el PP y el PSOE", afirmó y continuó: "y otra que se siente reflejada por Ciudadanos y Podemos. Son gente joven, laboralmente activos. Los motores de la sociedad".
Con todo, el camino para Podemos y Ciudadanos para llegar al poder es largo y aún se presenta cuesta arriba debido al sistema electoral de España. Los 350 escaños del Congreso de los Diputados -órgano a cargo de la investidura del presidente de Gobierno- se reparten aplicando la ley d'Hondt. Las 50 provincias poseen como mínimo dos diputados cada una (Ceuta y Melilla poseen uno solo). Los 248 escaños restantes se fijan en proporción a la población de derecho, beneficiando a los partidos más grandes, es decir, el PP y el PSOE. "El reparto dispar dificulta un vuelco electoral de magnitud inmediato pero vemos una alta volatilidad que jamás existió. El 20-D será la primera vez en la historia de España que estaremos toda la noche aguardando los resultados", afirmó Ferrándiz.
Del Rey Reguillo, por su parte, es menos optimista sobre lo que les espera a largo plazo a las fuerzas emergentes. "El futuro no está escrito. Pero hay mucho de marketing en la irrupción de ambos. Con todo, no son lo mismo. Iglesias representa un discurso muy viejo, con ingredientes perceptibles en lo que llamamos populismos", indicó y consideró que "su relativo éxito sólo es comprensible en el marco de la crisis y los estragos causados por la corrupción".
Sobre Rivera opinó que "dentro de su falta de experiencia, presenta una opción más creíble y democrática". "Sin embargo, su partido creció en número de militantes en los últimos meses, lo cual genera inquietud porque sin duda son muchos los oportunistas que arribaron a sus filas ¿Puede un partido de estas características ser una opción seria para gestionar un país?", cuestionó.
Sin caer en los riesgos de la futurología política, y salvo que no se cumpla ninguno de los pronósticos de las encuestadoras, España amanecerá el lunes con una novedad para su vida institucional.
Un Parlamento sin mayorías que obligará a negociar una alianza para poder investir al próximo jefe de Gobierno y para sacar adelante políticas públicas.

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