Las armas fabricadas en el extranjero a las que accedió el EI cuando se apoderó de la ciudad de Mosul en junio de 2014 fueron empleadas para conquistar otros territorios y cometer crímenes contra los civiles, se destaca en el informe. La organización yihadista también logró importantes cantidades de armas cuando se hizo con el control en Irak de bases militares y policiales en Faluya, Saqlawiya y Ramadi, Tikrit, así como en Siria.
Las operaciones lanzadas por las fuerzas gubernamentales para reconquistar Ramadi, capital de la provincia de Al Anbar, están siendo contrarrestadas por el "largo centenar de vehículos blindados de combate, incluyendo tanques" recuperados por EI, indica Amnistía. Respecto de su bandera, las armas provienen al menos de 25 países, buena parte de Rusia como el fusil de asalto kalachnikov. Como armas pequeñas, los yihadistas combaten con fusiles Tabuk de fabricación iraquí, Bushmaster E2S de fabricación estadounidense, CQ chino, G36 alemán o FAL belga.
Las reservas de armas del ejército iraquí aumentaron durante la guerra Irán-Irak (1980-1988) y de forma ininterrumpida tras la invasión de 2003 liderada por Estados Unidos. Amnistía subraya que los países exportadores -incluyendo los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU- eran muy conscientes de los riesgos de la transferencia de armas en Irak, donde la corrupción es endémica y los mecanismos de control muy débiles.
| Agencias AFP y DPA |


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