Baghuz - Unos pocos yihadistas defendían ayer con obstinación en Baghuz, en la provincia de Deir Deir Al Zour, lo poco que queda del “califato” del Estado Islámico (EI). La última fortaleza yihadista fue capturada, pero las fuerzas kurdo-sirias apoyadas por la Coalición encabezada por Estados Unidos continuaban combatiendo casa por casa en las campiñas de la ciudad, entre el Éufrates y el confín iraquí, en la búsqueda de los últimos terroristas y de los civiles mantenidos en trampas, algunos “como escudos humanos”.
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Con yihadistas dispersos, se desmoronaba el último reducto del Estado Islámico en Siria
Los milicianos del "califato" minaron la ciudad de Baghuz y usan civiles como escudos humanos. Creen que poder erradicarlos por completo llevará más tiempo de lo estimado.
Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una coalición de combatientes kurdos y árabes dominada por la milicia kurda de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), prevén anunciar su victoria sobre el EI “en los próximos días”, pero la última batalla tardará en empezar. Los yihadistas plantaron un océano de minas y cavaron túneles para esconderse. Además, lanzan regularmente ataques kamikazes.
“EI cerró todas las calles” de su sector en Baghuz, declaró un portavoz de las FDS, Mustefa Bali, precisando que aún podría haber 2.000 civiles en el sector. El grupo se encuentra rodeado “en unos centenares de metros cuadrados y tiene como rehén a cierta cantidad de civiles, que se rehúsa a liberar”, había indicado en su cuenta Twitter.
Desde principios de diciembre, unas 40.000 personas huyeron del sector, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). En su mayoría familiares de yihadistas, incluidos franceses, alemanes y sobre todo iraquíes.
Anticipándose, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, ya proclamó el fin del ‘Califato’, casi confirmando lo anticipado el viernes por el presidente Donald Trump que había hablado de un inminente “gran anuncio para Siria”.
“Mientras estoy aquí ante ustedes -dijo Pence el sábado en la Conferencia sobre Seguridad de Munich- sobre el río Éufrates el último trecho de territorio donde una vez la bandera negra del Estado Islámico ondeó ya fue capturado”.
Los miembros del EI lograron hacerse con importantes territorios de Irak y Siria muy rápidamente en 2014, tras lo que proclamaron un “califato”. En él crearon su propia administración, ejecutaron y torturaron a los que no respetaban su fe y fomentaban atentados, incluso en el extranjero.
El fin del “califato” no será el fin del grupo EI. En Siria, los yihadistas están presentes en el vasto desierto central de Badiya y reivindican ataques a veces mortíferos perpetrados por “células durmientes” en las regiones controladas por las FDS.
Agencias AFP, ANSA y Reuters
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