11 de abril 2017 - 00:00

Estalla en Chile la alianza de centroizquierda (se acerca la vuelta de Piñera)

El socialismo eligió como su candidato al conductor de TV Alejandro Guillier. La Democracia Cristiana iría por su lado en las elecciones de noviembre. ¿Es el fin de la Nueva Mayoría?

Apuesta. Alejandro Guillier, flamante candidato presidencial del socialismo chileno, en una sesión del Senado. Es hoy el mejor posicionado en los sondeos para pelear con Sebastián Piñera.
Apuesta. Alejandro Guillier, flamante candidato presidencial del socialismo chileno, en una sesión del Senado. Es hoy el mejor posicionado en los sondeos para pelear con Sebastián Piñera.
Santiago - La decisión del Partido Socialista de Chile de elegir al independiente Alejandro Guillier como su candidato presidencial, en detrimento del exmandatario Ricardo Lagos, abrió una grave crisis en la Nueva Mayoría y pone en jaque la cohesión de la coalición que apoya al Gobierno de Michelle Bachelet.

"He decidido renunciar a la aspiración de alcanzar nuevamente la presidencia de la República", dijo Lagos ayer en una declaración de prensa, generando un terremoto político en el debilitado oficialismo chileno, tanto que algunos proclamaron el fin de la Nueva Mayoría, la alianza que reúne a socialistas, demócrata cristianos y comunistas.

El expresidente admitió que no logró una "convergencia" en torno a su proyecto para aspirar a un segundo mandato.

En su momento, se retiró del poder con una elevada popularidad, pero casos de corrupción registrados en su mandato, la privatización de servicios públicos, el ineficiente diseño del sistema de transporte y el polémico crédito para estudiantes con aval del Estado, debilitaron su posición en las encuestas.

"Seguramente porque no todos compartimos el mismo sentido de urgencia ante la amenaza de una dispersión estratégica de las fuerzas progresistas y una ola de restauración mercantilista y conservadora que puede durar muchos años", advirtió.

"Los chilenos me conocen; no soy un caudillo, sé escuchar la voz del pueblo y someterme a su veredicto. Estoy en política para servir al país, no para acumular honores", concluyó.

Primer mandatario socialista en llegar a La Moneda después de Salvador Allende -derrocado por Augusto Pinochet en 1973-, la opción de Lagos fue descartada el domingo por el Consejo General del PS, que ante su menor apoyo en las encuestas resolvió proclamar a Guillier.

Ese revés empujó a Lagos a retirar la candidatura presidencial que había lanzado en enero de la mano del Partido por la Democracia, representante del centro-izquierda y con el que comparte militancia.

Senador y expresentador de televisión, Guillier asoma como la mejor carta del progresismo para enfrentar al expresidente conservador Sebastián Piñera (2010-2014), líder en los sondeos.

Heredera de la exitosa Concertación Democrática, el grupo de partidos de centro-izquierda que logró terminar con la dictadura de Pinochet por las urnas y luego gobernar Chile durante dos décadas, la Nueva Mayoría quedó en una frágil posición.

Una situación a la que llegó salpicada por reiteradas acusaciones de corrupción política y la caída en la popularidad de Bachelet, también socialista.

El apoyo a la mandataria, que ganó en segunda vuelta por 66% de los votos, se desplomó a mínimos históricos luego de que su hijo y su nuera fueran involucrados en un caso de supuesta corrupción.

"Este día puede decirse que se acaba el binominalismo que quedaba; se acaba la transición, se acaba la Nueva Mayoría", dijo la analista Marta Lagos, en su cuenta de Twitter.

Una visión compartida por el analista Mauricio Morales. "La Nueva Mayoría está muriendo. Es la peor crisis que haya enfrentado el centro-izquierda tras el retorno a la democracia", señaló.

Tras la salida de Lagos peligra la realización de las primarias oficialistas programadas para el próximo 2 de julio.

Sin Lagos en carrera y con Guillier liderando los sondeos, otro de los partidos más grandes del oficialismo, la Democracia Cristiana, mantendría la opción de la candidatura de su presidenta, la senadora Carolina Goic. Pero esta no se sometería a las primarías e iría directamente a la primera vuelta del 19 de noviembre.

"Se hace muy difícil una primaria entre dos candidatos", reconoció ayer unes la propia Goic, quien buscaría de esta forma alargar la influencia de su partido hasta al menos noviembre.

Con cerca de 25% de adhesión, Piñera lidera todos los sondeos, seguido a 10 puntos por Guillier.

"La nueva coalición se llamará 'todos contra Piñera'", afirmó Marta Lagos, remarcando el pragmatismo que primó en la decisión del Partido Socialista de descartar a Lagos y otros candidatos propios, con baja popularidad, para apoyar a un Guillier bien posicionado en los sondeos.

Es "su decisión y tenemos que respetarla y acatarla. Lo lamento pero creo que es la decisión que ha tomado y ahora corresponde que los partidos de la nueva mayoría decidan qué van a hacer", comentó la presidenta Bachelet sobre la salida de Lagos.

Por la izquierda, fuera de la coalición gobernante, el llamado Frente Amplio, que reúne a una serie de pequeñas agrupaciones, resolvió hacer sus propias primarias, al margen de las legales -que son voluntarias- entre el sociólogo Alberto Mayol y la también periodista Beatriz Sánchez.

La opción de Sánchez, una desconocida hasta ahora en la política chilena pero con una amplia carrera en los medios, ha ido tomando vuelo.

Agencias EFE, AFP, ANSA y Reuters