Durante la primera jornada de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE), en la que también participó el primer ministro británico, David Cameron, Draghi explicó que antes del referendo celebrado el pasado día 23 en el Reino Unido se esperaba que el crecimiento fuera "sostenido". También que la inflación se elevara a finales de año y el crédito experimentara un "crecimiento robusto".
Pese a que considera que los efectos de la victoria del "sí a la salida de la UE son "difíciles de predecir", el banquero italiano recordó a los líderes que el sector privado espera que se pierda entre un 0,3 y un 0,5 punto porcentual de crecimiento desde este año y hasta 2018.
El BCE considera que estas cifras pueden ser correctas, siempre según estas fuentes, que esperan que el impacto que sufra el Reino Unido sea mucho mayor.
Compromiso
Además, Draghi advirtió de que el resto del mundo puede tener la percepción de que la Unión Europea puede "volverse ingobernable" y aseguró que por este motivo es "fundamental" que los líderes muestren "su compromiso" de "trabajar juntos".
Indicó también que el BCE está preparado para buscar la estabilidad de los precios y cooperar con otros bancos centrales. En ese sentido, abogó porque las autoridades monetarias de todo el mundo alineen sus políticas para mitigar los "derrames desestabilizadores".
Asimismo, pidió a los líderes que se haga frente a las vulnerabilidades del sector bancario, sin entrar en detalles, como los riesgos que presentan los créditos no morosos, y que la composición de los presupuestos sea "más favorable al crecimiento".
| Agencias EFE, DPA y Reuters |


Dejá tu comentario