- ámbito
- Edición Impresa
Exdetenido de Guantánamo, al borde de la muerte en Uruguay
El Gobierno de Tabaré Vázquez afirma que ningún Estado se manifestó dispuesto de recibirlo, pero él denuncia que lo privan de su libertad.
DEBILITADO. Esta foto fue tomada el 6 de septiembre pasado, cuando Jihad Diyab llevaba apenas un mes sosteniendo la medida de fuerza. De acuerdo con los médicos, de continuar con la protesta, moriría en días.
Ana de Bittencourt, una de las personas que voluntariamente acompañan al refugiado sirio en su departamento del centro de Montevideo como parte de una agrupación civil que se denominó "Vigilia por Jihad Diyab", explicó ayer que el hombre experimenta "pérdida de movilidad, dolores agudos y calambres".
De Bittencourt indicó que Diyab pide que el Gobierno uruguayo le explique los alcances del acuerdo con Estados Unidos, mediante el cual él y sus compañeros llegaron a Uruguay, y quiere saber "por qué no ha aparecido un país" para recibirlo.
Como contracara, el Ejecutivo señaló en una misiva dirigida al exrecluso de Guantánamo él puede dejar el país si así lo desea y por diferentes vías intentó que el extranjero deje su medida de protesta. Además, envió cartas a Venezuela, Líbano y Qatar en las que constató que Diyab dispone de la documentación necesaria para salir del país y que no existen impedimentos legales para que pueda viajar a cualquiera de esas naciones.
La negativa de Diyab a abandonar su medida de fuerza llevó a que el miércoles dimitiese el mediador gubernamental, Christian Mirza, encargado de su caso.
La situación de Diyab también dejó al descubierto la desprolijidad con la que el anterior Gobierno de Mujica manejó la situación. "El problema es que el acuerdo que reclama Diyab y al cual otros actores también hicieron referencia en los últimos 18 meses, no tiene un correlato en el universo físico o, por lo menos, no existe dentro de las paredes del edificio del Ministerio de Relaciones Exteriores", reveló el diario El Observador. "Cuando en marzo del año pasado, Luis Almagro culminó su gestión y Rodolfo Nin Novoa asumió la titularidad de esa cartera no hubo ninguna indicación en torno a la existencia de un documento que estableciera las pautas según las cuales Uruguay se había comprometido a recibir a seis exreclusos de la prisión estadounidense", continuó el periódico.
"En la Cancillería no encontramos ningún documento firmado que aludiera a un tratado en esa materia. Lo quiero decir con todas las letras", sostuvo Novoa. Los otros cinco expresos de Guantánamo recibieron denuncias de violencia doméstica.
| Agencia AFP y Ámbito Financiero |

