9 de diciembre 2011 - 00:00

Falta de lluvias y de precio

Falta de lluvias y de precio
El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe, sobre la base de los precios proyectados a cosecha 2012. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

La situación en la zona es complicada por la falta de lluvias. Por un lado, el clima favorece el rápido avance de la cosecha de trigo. El rinde promedio es cercano a los 37 qq/ha. Pero la falta de humedad impide la siembra de soja de 2da. sobre los lotes cosechados.

La soja de primera evoluciona normalmente, pero muestra síntomas de falta de humedad. El maíz, que en 10 días inicia la etapa crítica de floración, muestra síntomas de estrés hídrico.

Las proyecciones del cuadro adjunto para siembras en campo propio muestran a la soja de 1° a la cabeza. El maíz muestra quebranto para un rinde de 80 qq/ha. El trigo muestra un importante quebranto para todo el rango de rindes expuesto, que no se revierte con el resultado positivo de la soja de segunda.

Las proyecciones en campo arrendado son cada vez más complicadas, y muestran quebranto para todos los rindes expuestos. La magnitud de los quebrantos se ve reflejada en los rindes de indiferencia que debe alcanzar cada cultivo para cubrir los costos totales. Para un precio de arrendamiento de 17 qq/ha de soja, los rindes de indiferencia deben ser de 38 qq/ha en soja de 1ª, 80 qq/ha en trigo, 23 qq/ha en soja de 2ª, y 112 qq/ha en maíz. En trigo, se necesita sumar el rinde de dos buenas campañas para alcanzar esa cifra, mientras que para el maíz el clima debe ser perfecto en todo el ciclo.

La situación en el trigo y el maíz mejoraría un poco si no existiese el importante diferencial de precios entre el FAS teórico y el precio de mercado. El diferencial actual en trigo para la posición enero/12 es de 42 u$s/t, y en maíz para la posición abril/12 es de 31 u$s/t. La solución de fondo pasa por la liberación de exportaciones, que generará competencia genuina entre exportadores y consumo interno. Con mercados en baja y costos en alza, todo se complica. Las retenciones, en este contexto, muestran su regresividad. Se requiere una pronta solución para estos dos problemas que ponen en jaque a la producción de granos: la intervención en los mercados de exportación y las retenciones.

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