25 de noviembre 2010 - 00:00

Festeja industria por la salida de Meirelles del BC

San Pablo - En las últimas semanas, la mayor expectativa en cuanto al equipo económico de Dilma Rousseff radicaba en la continuidad o no de Henrique Meirelles en la presidencia del Banco Central (BC). A pesar del rumor que corría desde el sábado sobre su inminente salida, el mercado aguardaba atento la confirmación.

La salida de Meirelles y su reemplazo por Alexandre Tombini fueron celebradas por algunos sectores, que califican su gestión como «rígida», incluso por encima de la intención de flexibilización propuesta en algunos momentos por Lula y su equipo económico, encabezado con Mantega.

Acerca de si la presencia de Tombini implicará mayor o menor autonomía de la casa, el funcionario designado se ocupó ayer de definir el tema, al menos desde lo retórico: «He tenido largas conversaciones con la presidenta electa y ella ha dicho que dentro de este régimen no hay grises, es una autonomía total». No existe «una autonomía gris», definió. Dicho esto, el mercado apunta que Rousseff ejercerá mayor control sobre la autoridad monetaria que el propio Lula, que con el nombramiento de Meirelles desde su primer mandato había buscado un acercamiento con la banca y la industria, objetivo que rápidamente se alcanzó, pero que después abrió algunas brechas por el descontento ante la alta tasa de interés, que sólo vino a bajar cuando el país necesitó reducir los impactos de la crisis de finales de 2008.

El presidente de la Asociación Brasileña de la Industria de Máquinas y Equipos (Abimaq), Luiz Aubert Neto, elogió el nombramiento de Tombini y celebró la salida de Meirelles. «Finalmente, sacaron a la zorra del gallinero. Alejaron al banquero y, finalmente, vamos a tener a un funcionario de carrera en el comando del BC», comentó Aubert, quien reconoció la «capacidad» de Meirelles, pero criticó su posición favorable a una alta tasa de interés.

«Con la tasa actual, pagamos 180.000 millones de reales (unos u$s 104.651 millones) solamente en intereses de la deuda por año. Si tuviésemos intereses un 30% menores en los últimos 16 años, habríamos economizado casi un billón de reales (unos u$s 580.383 millones», explicó el industrial, que destacó igualmente el nombramiento de Mantega: «Creo que Dilma acertó, plenamente, en mantenerlo. Está más que probado que la mano fuerte de Mántega fue fundamental en la recuperación del país después de la crisis económica internacional».

De otro lado, el presidente de la Federación Brasileña de Bancos (Febraban) y del banco Santander Brasil, Fabio Barbosa, quien era uno de los candidatos para suceder a Meirelles, consideró que la gestión del actual titular del BC «consolidó el fortalecimiento de la institución, iniciado con la constitución del sistema de metas inflacionarias. Él colocó al país en otro escenario. Todos salimos ganando». Para Barbosa, el sucesor de Meirelles «tiene un perfil bastante técnico y es extremadamente serio. Es una indicación clara de que el Gobierno mantendrá la actual política».

El banquero, sin embargo, se mostró confiado en una reducción de intereses como prioridad en los retos de la presidenta Rousseff. «Lo que está implícito en esta cuestión (de la reducción) es que se creen condiciones para que los intereses puedan bajar y la presidenta ha hablado que eso se conseguirá con equilibrio de las cuentas públicas, desaceleración de la inflación y utilización de mecanismos fiscales de los cuales podrán, eventualmente, ser lanzados para generar esos resultados. Es bueno siempre que haya el contrapunto. Los puntos y los contrapuntos existen en la economía y nunca va a haber consenso con todo el mundo. Eso es una verdad en cualquier gobierno», afirmó Barbosa, para quien Meirelles deberá seguir su carrera a nivel internacional, escenario que le «abrió las puertas» por su labor al frente del emisor brasileño.

* Corresponsal en Brasil

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