11 de septiembre 2009 - 00:00

Final para los gauchos románticos en las pampas

The Washington Post volvió a ocuparse el miércoles de la crisis del campo. En un artículo titulado «El día de la advertencia del gaucho», el diario aseguró que la calidad de la carne argentina está en decadencia por la implementación de técnicas de engorde en corrales. Desde que estalló el boom de los precios de los commodities años atrás, «La Pampa, hogar de vacas Angus y Hereford, fue reemplazada en los últimos años por plantaciones de soja, maíz y salvado». Además, afirma que las políticas del Gobierno de control de precios y subsidios para engordar ganado contribuyeron a que «el país que una vez fue número uno en exportaciones hoy se encuentre en el séptimo puesto». A continuación, los fragmentos más importantes del artículo de The Washington Post:

  • En vez de pastar libremente, cada vez más ganado argentino pasa una tercera parte de su vida alimentándose en corrales al estilo estadounidense. Encerrados en predios embarrados reciben antibióticos y una gran cantidad de granos ricos en proteínas, que los engordan más rápidamente, pero que nada tienen que ver con la imagen romántica del gaucho liberando el ganado en las praderas.

  • Hace un par de años, cuando los precios de los commodities se dispararon un 300%, La Pampa, hogar de vacas Angus y Hereford, fue reemplazada por plantaciones de soja, maíz y salvado.

  • Este año, un tercio de los estipulados 15 millones de cabezas de ganado será engordado con los ahora omnipresentes corrales de engorde, que triplican a los existentes en 2001.

  • El Gobierno argentino estableció retenciones a las exportaciones y controles de precios para mantener los valores de la carne artificialmente deprimidos. Los subsidios a la agricultura también contribuyeron a hacer accesible la alimentación con maíz para los granjeros, permitiéndoles desalojar el ganado de las tierras. La combinación de ambos factores resultó en un paso de la ganadería a la agricultura.

  • Al mismo tiempo, la Argentina perdió el liderazgo que disfrutó por muchos años en el mercado de la carne. El país que una vez fue número uno en exportaciones hoy se encuentra en el séptimo puesto.

  • El gerente general de la Cámara Argentina de Engordadores de Hacienda, Rodrigo Troncoso, calcula que en cinco años, más del 60% del ganado argentino será engordado. «Si la Argentina quiere aprovechar el creciente apetito que hay en el mundo por la carne, entonces debe convertirse en un productor más eficiente, como Australia y EE.UU.», asegura.


  • El ganado pampeano es transportado al mercado de Liniers en el barrio porteño de Mataderos. Unos 12.000 animales ingresan diariamente. Los carniceros recorren las pasarelas comprando animales que sacrificarán horas después. Estas personas aseguran que, cada vez más, la carne proviene de corrales de engorde.
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