2 de diciembre 2014 - 00:00

Fiscales ya discuten letra chica (clave)

Alejandra Gils Carbó
Alejandra Gils Carbó
 Alejandra Gils Carbó inició ayer una serie de reuniones con fiscales de diferentes instancias y fueros para recabar percepciones sobre la implementación del nuevo Código Procesal Penal que será ley este jueves en la Cámara de Diputados. La jefa de los fiscales buscará influir en la Comisión Bicameral que es donde se discutirá una nueva ley orgánica para la Procuración ya que con la actual el nuevo código sería inaplicable. En dicha comisión habrá fricciones por las atribuciones que lograrán los fiscales y se conocerá, finalmente, la velocidad que el Gobierno le impondrá al nueva esquema de poder que desea para los tribunales federales.

La inminencia de la aprobación de la reforma ofrecía ayer dos postales en paralelo: mientras Gils Carbó se reunía con una quincena de fiscales de primera instancia del fuero ordinario, el gremialista Julio Piumato acudía a Comodoro Py para denunciar a la procuradora por las designaciones en el ministerio público. Esa presentación solo es una constancia de tensiones más subterráneas: Piumato comparte con Ricardo Lorenzetti una serie de objeciones a la reforma que no tienen su foco tanto en el sistema acusatorio como en la influencia que Gils Carbó ganaría a partir de la implementación. Además, ambos coinciden en la interpretación de que el oficialismo intentaría crear un gremio paralelo al que dirige Piumato. El kirchnerismo juvenil intentó este año competir en las elecciones del sindicato moyanista con resultados olvidables.

Las convocatorias a las reuniones en la Procuración son acompañadas de la ley orgánica de la procuración de Chubut, en una suerte de indicio del modelo al cual aspiran en la calle Guido. Las mayores reticencias a concurrir están, como es de esperarse, entre los fiscales de Comodoro Py que han llegado al punto de enviar sus comentarios por correo electrónico antes que compartir un encuentro con la jefa de los fiscales. La polémica del Gobierno con el juez Claudio Bonadío ha enervado incluso a aquellos que conservaban la apariencia de moderados. Las ausencias y las presencia este jueves en la reunión anual de fiscales que animará Gils Carbó facilitarán un registro para conocer el clima de antagonismo con diversos actores.

A nivel técnico, la implementación de la reforma plantea diversos contrapuntos. En sintonía con el modelo chileno, el sistema nuevo prevé en ciertos casos la organización de grupos de fiscales para desarrollar la instrucción. Un trabajo coordinado que puede ser efectivo para investigar cuestiones ordinarias pero que tiene planteos severos cuando se trata de expedientes sensibles para el poder político y que podrían motivar fuertes internas en esos grupos de trabajo.

Cuestiones técnicas que en el plano de la Bicameral coincidirán con requrimientos más políticos como la necesidad de instalar un sistema de selección de fiscales similar al que funciona en el Consejo de la Magistratura y en cual deberían incidir representantes del Congreso. Los legisladores de la oposición avalarán esta idea a partir de un discurso referido a la necesidad de instalar mayores filtros a las designaciones de la procuradora. Además sería una oportunidad de acaparar nuevas zonas de influencia, voracidad que nunca falta en legisladores de cualquier color y origen.

Los debates más trascendetes del Poder Judicial son acompañados por temas a simple vista menores pero que encienden los ánimos entre los jueces de Comodoro Py, por estos días fatidiosos con la posibilidad de que la inminente construcción de una morgue en los tribunales de Retiro traiga como consecuencia la eliminación del estacionamiento que a diario los magistrados utilizan y cuyos lugares plasman un mosaico constante de las influencias que circulan en el fuero federal.

Tal es el grado de inquietud que hoy la titular de la Magistratura, Gabriela Vázquez acudirá a un encuentro con camaristas de la Casación a fin de aquietar los ánimos y de paso conversar otras cuestiones rutilantes. En simultáneo la Corte Suprema tendrá su último encuentro social de 2015, cuando Ricardo Lorenzetti brinde con los representantes de los medios de comunicación. A pesar de ser su último año como ministro no estara Eugenio Zaffaroni que anoche animaba largas tertulias en la Feria del Libro de Guadalajara donde integra la comitiva argentina.

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