Fuerte respaldo a los partidos separatistas en Cataluña: lograron la mayoría absoluta

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Los grupos que promovieron la independencia sumarán 70 de los 135 escaños del Parlamento regional. El destituido Puigdemont sale fortalecido mientras que el PP del Mariano Rajoy tuvo una pésima performance: obtuvo apenas cuatro diputados.

Barcelona - Los independentistas catalanes repetirán la mayoría absoluta en el parlamento regional pese al fuerte empuje del liberal Ciudadanos, partidario de la unidad con España, con el 99,31% de los votos escrutados al cierre de esta edición, en un gran triunfo del presidente destituido Carles Puigdemont.

Junts per Catalunya, la plataforma independentista recién creada por Puigdemont, autoexiliado en Bélgica, fue la fuerza secesionista con más escaños, 34, que sumados a los 32 de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y a los 4 de la CUP, superan por dos los 68 de la mayoría absoluta.

Sin embargo, la fuerza con más diputados y votos fue Ciudadanos, de Inés Arrimadas, con 36 diputados.

Como ocurrió en 2015, los independentistas se beneficiaron del sistema electoral, que recompensa el voto rural y lograrán la mayoría absoluta sin conseguir el 50% de los votos de los más de 5 millones de catalanes llamados a las urnas, en una jornada en la que la participación casi alcanzó el 82%, un récord.

La victoria de los soberanistas supone un golpe para el presidente del Gobierno español, el conservador Mariano Rajoy, que intervino la autonomía catalana tras la fallida proclamación de independencia del 27 de octubre, y convocó estos comicios en los que su Partido Popular (PP) tuvo un pésimo resultado, logrando sólo 4 diputados, en comparación con los 11 que tenía.

Para algunos analistas, cuestiona además la decisión del vicepresidente catalán depuesto Oriol Junqueras, de ERC, que prefirió quedarse en España y afrontar la justicia y ahora está en la cárcel. Su partido era favorito en los sondeos y acabó tercero.

Los comicios transcurrieron sin incidentes pese a la tensión acumulada en dos meses de vértigo, en una jornada fría pero soleada en esta región mediterránea del noreste de España.

Por primera vez en décadas, los comicios catalanes se celebraron en día laborable. Se esperaba que ello desmotivara la participación, pero no fue así: se registraron extensas filas ante los colegios electorales al principio y al final de la jornada.

Abundaron las prendas amarillas, el color elegido para protestar por el encarcelamiento de parte de los líderes independentistas.

Puigdemont siguió el recuento desde Bruselas junto a los miembros de su gobierno que lo acompañaron en su huida a Bélgica. "No es normal esta jornada con candidatos en prisión y candidatos en el exilio", dijo el destituido presidente regional. "Aun así, es un día muy importante, no para la Cataluña de hoy sino para la Cataluña del futuro", agregó.

El referéndum de secesión del 1 de octubre, prohibido por la justicia española y duramente reprimido por la Policía Nacional y la Guardia Civil, precipitó los acontecimientos: el 27 de este mismo mes el Parlamento catalán proclamó la independencia y horas después el Gobierno regional fue cesado por el parlamento español a pedido de Rajoy.

El gobernante convocó simultáneamente los comicios de ayer, y la justicia encarceló a parte de los líderes independentistas, mientras otros se fueron a Bélgica.

El movimiento independentista cobró fuerza en Cataluña a partir de 2012 impulsado por el malestar por la crisis económica, la corrupción, a la que no fue ajena el partido que lideró la causa -CiU, del entonces presidente Artur Mas- y el recorte de algunos artículos de la Constitución regional por parte del Tribunal Constitucional.

Los independentistas han salido en grandes números a manifestarse desde hace cinco años, primero para reclamar un referéndum de independencia, y al final en protesta por la represión ordenada por Madrid y por los encarcelamientos de sus líderes.

Agencias AFP, ANSA, DPA y Reuters

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