- ámbito
- Edición Impresa
Gala de ballet con su brillo habitual
Alta calidad, entrega y profesionalismo marcaron la V Gala Internacional de Ballet de Buenos Aires en el teatro Coliseo.
V Gala Internacional de Ballet de Buenos Aires (Grupo Ars, Teatro Coliseo 21 de agosto).
El tradicional encuentro de estrellas de la danza que organiza cada año el Grupo Ars en el teatro Coliseo (por el que ya ha pasado un centenar de bailarines) mantuvo en su quinta edición el brillo habitual en los cuerpos de un seleccionado de artistas que asumen el desafío con la más alta calidad, entrega y profesionalismo. Un lugar destacado en estas galas suelen ocupar bailarines nacidos o criados en nuestro país que han encontrado lejos su lugar en el mundo, y este año tres asombrosos representantes de esta categoría se llevaron gran parte de las ovaciones.
Ana Sophia Scheller (New York City Ballet) y Nicolai Gorodiskii (Pennsylvania Ballet) exhibieron un primerísimo nivel en el pas de deux de "El corsario" (mención aparte para los espectaculares saltos del muy joven bailarín ucraniano-argentino), complementado por el muy bello "Temporary conflict" de Andrea Schermolly. Por su parte Luciana París (American Ballet Theatre) y su colega estadounidense Cory Stearns tuvieron oportunidad de mostrar estilo y técnica impecable en el pas de deux de "El cascanueces" y sobre todo deslumbraron con un dúo dificilísimo en intensidad y ejecución: "With a chance of rain", de Liam Scarlett.
Las compañías locales más importantes tuvieron muy dignos representantes: Nadia Muzyca y Federico Fernández (Teatro Colón) abordaron con soltura y su carisma habitual "La esmeralda", Aldana Percivati y Esteban Schenone dieron vida y ligereza a "La sylphide" y un excepcional quinteto del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín brindó fragmentos de las "Estaciones porteñas" de Wainrot-Piazzolla.
Con "Mopey", un solo exigente, creativo y con toques de sarcasmo de Marco Goecke sobre música de Carl Philip Emmanuel Bach, Friedemann Vogel, estrella del Stuttgart Ballet, conquistó al público, y junto a la exquisita María Eichwald, ex integrante de la misma compañía, confirmó su excelencia en "Giselle".
También el humor y la danza que se ríe de la danza son una carta habitual en estas galas. Raffaele Morra, italiano integrante de la célebre compañía masculina Les Ballets Trockadéro, trajo un clásico del grupo: "La muerte del cisne", extraordinaria parodia de la coreografía de Michel Fokine. Y la Companhia de Dança de São Paulo aportó otros dos momentos muy celebrados: "Ballet 101" de Eric Gauthier por el increíble Yoshi Suzuki y "SechsTTMnze" de Jirí Kylián sobre el KV 571 de Mozart, joya surgida del genio del coreógrafo checo que constituyó el mejor de los cierres posibles.


Dejá tu comentario