26 de octubre 2010 - 00:00

Gesto de la OEA: condenó maniobras en las Malvinas

José Miguel Insulza
José Miguel Insulza
La Organización de Estados Americanos rechazó ayer los ejercicios militares británicos iniciados semanas atrás en las islas Malvinas, que provocaron el repudio del Gobierno argentino. «Espero que la decisión de efectuar esas maniobras sea reconsiderada y los ejercicios no se realicen», indicó el secretario de esa organización, José Miguel Insulza, en un comunicado, mediante el cual además pidió a ambos países reanudar cuanto antes el diálogo sobre la disputa de la soberanía de las islas, a lo que Londres se opone.

Ese organismo, en el que Estados Unidos tiene una influencia, ya se había pronunciado en tal sentido a través de una resolución adoptada en su Asamblea General en junio pasado en Lima.

Insulza manifestó así su apoyo al Gobierno argentino, quien elevó hace dos semanas en la ONU una protesta contra los ejercicios militares en las islas, en el marco de la disputa por la soberanía que dio lugar a un enfrentamiento militar entre ambos países en 1982.

Gran Bretaña alega que los ejercicios en el archipiélago son de rutina y los ha realizado periódicamente en las últimas décadas.

El pasado 9 de octubre, cuando se conoció la noticia de los ejercicios británicos, el Gobierno argentino calificó esas maniobras como un «anacrónico uso de la fuerza» y denunció que «viola el derecho internacional». Por otro lado, el Ejército británico en Malvinas aseguró ayer que está listo para actuar ante una «agresión externa» y remarcó que «las islas seguirán defendiéndose con una de las fuerzas militares más capaces del mundo».

Así lo remarcó un informe de las tropas británicas en el Atlántico Sur, dado a conocer tras el drástico ajuste de David Cameron en el sector de Defensa. «Las islas seguirán siendo defendidas por una de las fuerzas más capaces, equilibradas e integradas del mundo militar. Además, Mount Pleasant (la base militar británica en las islas) queda configurada para permitir el rápido refuerzo si fuera necesario para hacer frente a cualquier crisis, incluso como resultado de la agresión externa», aclaró el documento difundido por la prensa isleña.

Esta declaración trascendió luego del recorte presupuestario del 10% que aplicó el Gobierno de David Cameron en el sector Defensa ante el difícil escenario económico que aún afronta Gran Bretaña.

En el informe sobre Defensa y Seguridad de Gran Bretaña se establece una estrategia basada en un «riguroso manejo del riesgo y la prevención de conflictos», reveló el titular de las fuerzas británicas en el Atlántico Sur, Steven Russell.

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