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Gobierno festejó nuevo Código y se alistó para lanzar otra reforma clave
Eugenio Zaffaroni y Ricardo Lorenzetti escucharon el discurso desde la primera fila (desistieron de ubicarse en el escenario). Cristina de Kirchner exhibió el ejemplar del Código que se entregó a los asistentes. Los gobernadores Daniel Scioli y Sergio Urribarri en un momento de distensión con Axel Kicillof.
El acto finalmente no tuvo el colorido propio de la militancia, lo cual no modificó la decisión de Lorenzetti de no pronunciar un discurso. La Presidente fue acompañada en el escenario por Jorge Capitanich, Julio Alak y Julián Alvarez a su lado mientras que al otro lado del escenario se ubicaron gobernadores Daniel Scioli, José Luis Gioja y Gildo Insfran, entre otros. Del Gabinete, Carlos Tomada, Julio De Vido, Héctor Timerman, Juan Manzur, Florencio Randazzo y Agustín Rossi y Juan José Parrilli, entre otros.
No faltaron el titular del Consejo de la Magistratura Alejandro Sánchez Freytez; el jefe del gremio de jueces Luis Cabral; la nueva integrante del cuerpo colegiado Gabriela Vázquez y los presidentes de la Cámaras civiles de distintas provincias y de la Capital. También se hicieron presentes más cincuenta juristas que aportaron en la confección del nuevo cuerpo normativo.
Estuvieron líderes religiosos de todos los credos. Por la Iglesia Católica (que insiste en ciertos reproches con el nuevo Código) asistieron José María Arancedo y Agustín Radrizzani. El ecumenismo del acto encontraba su explicación anoche en que el nuevo Código establece una figura legal para las distintas iglesias similar a la que hoy ostenta sólo la Católica. A partir de 2016 el resto de los credos dejarán de estar registrados como ONGs o fundaciones.
Cristina de Kirchner valoró el nuevo código como una "iniciativa aperturista que no es de ningún partido ni de ningún gobierno" como replica a las críticas formuladas desde la oposición por la decisión del oficialismo de aprobar el Código sin habilitar el debate en las comisiones. Luego realizó un recorrido por las principales modificaciones (ver recuadro) para detenerse especialmente en el divorcio express, la creación de sociedades unipersonales y las leyes de responsabilidad del Estado.
"Todas esas afirmaciones de que los depósitos no iban a tener ningún valor, que se iban a devolver en pesos, quedan totalmente de lado", expresó la Presidente en referencia a la posición sobre la moneda de uso corriente que establece el Código que rigirá a parti de 2016.
Lanzó una señal tenue sobre la disputa entre el Gobierno y la Corte por el financiamiento del Poder Judicial. Igual que Capitanich el pasado viernes, mencionó el incremento presupuestario de ese poder a lo largo de los años y dijo que si bien los recursos están "hay que saber administrarlos". Chispazos que, al menos anoche, quedaron sólo en eso (la Corte espera para antes del viernes una firma de Capitanich para reasignar partidas con el objetivo de cumplir con las paritarias del Poder Judicial).
Un grupo de funcionarios de la Corte habían llegado al Museo del Bicentenario con antelación al acto sólo para verificar la disposición de los lugares y, de paso, solicitar que Lorenzetti no se ubique al lado de Amado Boudou para evitar fotografías incómodas. Detalles que son de vital interés para el justice, más cuando este tipo de actos se realizan fuera del ámbito cortesano.
El acto de ayer fija un stand-by en una contienda política que no ha sido gratuita para la Corte. Lorenzetti fue duramente criticado tanto por los partidos de la oposición como por los colegios de abogados de todo el país que se reunieron en un teatro céntrico en 2012 con el objetivo de enumerar decenas de críticas. Objeciones de tinte filosófico pero también de táctica política como cuando Elisa Carrió apuntó contra el justice por su contrato con la editorial santafecina Rubinzal Culzoni para la publicación de un volumen con comentarios sobre el nuevo Código. También señaló, en encuentros más reservados, la cercanía del abogado Miguel Piedecasas a esa firma editorial. Piedecasas representará desde noviembre a los abogados del interior en la Magistratura y es cercano a Lorenzetti.
Si bien el presidente de la Corte no coincide con todas las modificaciones formuladas al texto que terminó aprobado el Congreso, en los últimos días, especialmente en la cumbre de jueces que organizó en Mar del Plata, explicó que lo más importante era actualizar
un código cuyo origen se ubicaba en el siglo XIX, más allá de los debates puntuales.
Táctica discursiva que no es nueva: Lorenzetti la empleó en diciembre del año pasado frente a los hombres de negocios en un almuerzo que le había organizado Eduardo Eurnekían. Ese mediodía también dijo que siempre que el Estado intenta regular mercados con leyes debe estar dispuesto litigar en los tribunales. Para tener en cuenta, especialmente luego de la aprobación de las leyes de abastecimiento.


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