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Hay apoyo, falta difusión
Gran actuación. El equipo conducido por Fernández Lobbe y Nahuel García culminó cuarto en Dubai.
Su entrenador lo acompañó en el sentimiento. Con su habitual capacidad conceptual dijo Nicolás Fernández Lobbe: Hay un poco de desconocimiento de lo que es el seven a este nivel; estaría bueno para los jugadores, que hacen tanto esfuerzo, que la gente pueda ver que a veces no se consiguen los resultados no porque Argentina no ponga el ciento por ciento sino porque los equipos mejoran cada vez mas su nivel.
Se sabe poco de lo que es el HSBC World Sevens Series, sigue quien fuera jugador de este equipo entre 2004 y 2007. Las imágenes llegan muy poco y en formato reducido. Otros países tienen jugadores exclusivos de seven que juegan seis meses, tienen pretemporadas, descanso. El jugador argentino también juega al quince para su club y tiene que cambiar el chip rápidamente.
No entrenamos o jugamos en función de lo que puedan pensar del equipo argentino pero sí estaría bueno para que más gente lo entienda, crezca y podamos tener cada vez más jugadores. Vemos que los sevens provinciales o el seven nacional, al jugarse a final de temporada, tienen a jugadores que llegan con demasiada competencia; el seven está prácticamente quedando de lado. Tener una etapa en el país nos vendría bien para decir: 'miren esto, miren lo que es, ¿a quién no le gustaría estar acá?'.
Tampoco debe ser para tanto, cuestionan los que miran el calendario y ven: Gold Coast en Australia, Dubai en Emiratos Árabes Unidos, Port Elizabeth en Sudáfrica, Wellington en Nueva Zelandia, Las Vegas en Estados Unidos, Hong Kong y Tokio en China y Japón, terminando en la histórica Edimburgo y en Londres. Tan mal no la pasan... Si se tiene en cuenta la energía que se pierde en viajar en los incómodos asientos de clase turista -no vayan a pensar que viajan en ejecutiva- y la influencia de la disritmia circadiana (jet-lag, el tiempo que requiere el físico para recuperarse del cambio de horario), se arranca con complicaciones. Luego hay que trabajar en la recuperación y puesta a punto del equipo, no sobra el tiempo. Cualquier momento libre se aprovecha en actividades que no causen fatiga muscular.
El circuito, y ya lo hemos contado antes siendo que quien escribe es el único periodista argentino que ha cubierto torneos en los últimos años, parece glamoroso desde afuera pero el adentro es un reloj de precisión en el que está todo armado para el mejor funcionamiento posible de los equipos. El glamour queda para lo que los auspiciantes quieran hacer con sus VIPs. Hasta los periodistas sufrimos el agotamiento de dos largos días de acción constante. Siento que me repito y busco lo escrito este año después del Seven de Las Vegas o hace un año después del viaje a Dubai y no me equivoco. Pero el desconocimiento del circuito, aseguran los argentinos que están en el equipo, es real y tangible. La competitividad en este nivel es gigante, nadie regala nada y la presión es grande. En Dubai, por primera vez Nueva Zelanda perdió tres partidos seguidos. Mojarle la oreja al más grande de la clase es peligroso... encima, el entrenador inglés Ben Ryan se quejó de la supuesta inconducta deportiva de su colega neozelandés. Gordon Tiejtens, coach de los NZ 7, es el más exitoso de la historia del rugby mundial. Él tampoco se lleva bien con el inglés.
Dentro de su inconsistencia, el equipo argentino terminó noveno en la primera etapa y cuarto en la segunda, cayendo en Dubai por el tercer tiempo en muerte súbita y con un try de inicio dudoso. Habrá que ver cómo le sienta al equipo el aire del Océano Índico. La medida la dará este tercer torneo.
Se trabaja con el firme apoyo de la UAR y del ENARD. Es mucho lo que se hace para que el grupo sea competitivo. No es sencillo. El equipo se elige con los jugadores que no están en el extranjero o en los planes de alto rendimiento orientados al quince. La especialización en el seven es clave. Hay que aprender a jugar en el más alto nivel. Tener un torneo en el país sería una buena forma de que todos entiendan que el seven inter-nacional es cosa seria. El entendimiento generaría un renovado respeto por esta modalidad.


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