18 de enero 2013 - 00:00

“Hay que reducir la incertidumbre”

Washington - Los países de todo el mundo deben seguir adelante con sus promesas fiscales y de reformas para reducir la incertidumbre que limita el crecimiento, sostuvo ayer la jefa del FMI, quien destacó que la economía global evitó por poco un gran golpe el año pasado.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, dijo que la crisis de deuda de la eurozona y el abismo fiscal estadounidense podrían haber frenado el crecimiento, un resultado evitado por decisiones tomadas a menudo en el último momento.

En particular, instó a Estados Unidos a elevar su límite de deuda y presionó a Europa para que cumpla con sus compromisos de abordar la crisis de deuda, lo que en algunos países supone más consolidación fiscal. «Claramente, el colapso se ha evitado en muchos rincones del mundo», dijo Lagarde a la prensa, aunque expresó su temor a que la determinación política pueda debilitarse porque hay «un poco» de recuperación a la vista y la tensión financiera ha aflojado. «Es importante seguir adelante con políticas para terminar con la incertidumbre», agregó Lagarde.

En tanto, en una entrevista con Reuters Insider Television, Lagarde advirtió que un enfrentamiento en Estados Unidos por elevar el techo de deuda de u$s 16,4 billones podría ser «catastrófico» para la economía global si el límite no se eleva a tiempo. «Espero que todas las partes, todas las opiniones confluyan en el interés nacional de la economía estadounidense y el interés nacional de la economía global», dijo. «Imaginar que la economía de Estados Unidos pueda entrar en cesación de pagos, que no cumpliría con los pagos que debe, es simplemente impensable».

Washington tocó su techo de deuda el 31 de diciembre y desde entonces cumple sus obligaciones con medidas especiales. El Departamento del Tesoro dijo que esas medidas podrían agotarse para mediados de febrero, despertando el fantasma a una cesación de pagos.

Los republicanos quieren utilizar la necesidad de subir el techo de deuda para conseguir a cambio profundos recortes de gastos. La Casa Blanca ha dicho que no negociará.

Un pulso por el presupuesto a fines del año pasado casi arrojó a Estados Unidos, la mayor economía del mundo, a un abismo fiscal de u$s 600.000 millones en alzas de impuestos y recortes de gastos, que según economistas hundirían la economía.

Pero el Congreso actuó a último momento y suavizó el golpe, uno de los pasos a los que aludió Lagarde en su rueda de prensa.

En Europa se han hecho progresos para abordar la crisis de deuda, sostuvo Lagarde. Entre los asuntos por cerrar están la necesidad de avanzar en una unión bancaria. También dijo que si bien se ha construido un cortafuegos financiero contra la crisis de deuda, aún no se ha hecho «operativo», en referencia al programa del Banco Central Europeo para comprar bonos de países de la eurozona endeudados que requieran un rescate.

La necesidad

Además, señaló que el BCE necesita mantener una política monetaria suave y quizá intentar bajar más el precio del dinero para ayudar más a los países en problemas.

La eurozona sigue luchando con una crisis de deuda, y el bloque se vio en recesión el año pasado por segunda vez desde 2009.

Los crecientes costos de deuda pusieron a España e Italia contra las cuerdas en 2012, pero la promesa de apoyo del BCE ha ayudado a calmar los temores en los mercados financieros.

La jefa del FMI señaló que la confianza ha regresado incluso a Grecia, epicentro de la crisis, aunque advirtió que podría pasar un año antes de que los acreedores internacionales puedan decir si Atenas está cumpliendo sus compromisos de austeridad y reformas dentro del rescate otorgado por la UE y el FMI.

Agencia Reuters

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