27 de enero 2010 - 00:00

Heridos y despliegue policial en show de piqueteros anti-K

La jornada de cortes derivó en incidentes, caos de tránsito y momentos de tensión. El corte de la 9 de Julio complicó a los porteños. En el Puente Pueyrredón hubo un «cara a cara» con la Policía.
La jornada de cortes derivó en incidentes, caos de tránsito y momentos de tensión. El corte de la 9 de Julio complicó a los porteños. En el Puente Pueyrredón hubo un «cara a cara» con la Policía.
Son, al menos, 8.000 cupos: entre noviembre, diciembre y enero fueron inscriptos por el Gobierno, pero no figuran, todavía, en los listados oficiales del programa Argentina Trabaja que Cristina de Kirchner «vende» como un megaplán para terminar con el desempleo.

Se trata, en todos los casos, de referentes, militantes o adherentes de las agrupaciones piqueteras enfrentadas con el Gobierno. Entre las cuatro principales aparecen la CCC, Libres del Sur, el PO y Te-resa Vive, ligado al MST, pero engloba a grupos más pequeños.

Los más de 40 cortes de ayer, que se registraron en todo el país -salvo Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego- son, en realidad, la continuidad de una embestida que comenzó en noviembre apenas el Gobierno lanzó el plan Argentina Trabaja, que consiste en la creación de cooperativas de construcción.

La jornada de ayer, que arrancó a las 11 y terminó a las 16, tuvo varios datos puntuales. Uno de los más fuertes es que, por primera vez, se logró la unidad de todos los grupos opositores al Gobierno de Cristina de Kirchner.

Diferente agenda

Hasta ahora, aunque tenían el mismo reclamo, la CCC -brazo piquetero del PCR- tenía una agenda diferente del PO, Libres del Sur y Teresa Vive. Ayer estrenaron una unidad que promete seguir en las próximas semanas.

El otro elemento nuevo fue que, luego de meses sin episodios tensos, ayer hubo incidentes. En la zona sur de

Rosario se produjo el más

serio: los piqueteros denunciaron que la Policía los atacó con balas de goma y palazos. El resultado fue tres heridos leves.

El episodio derivó en una convocatoria del gobernador Hermes Binner, de quien depende la Policía santafesina, para una reunión con los referentes de las agrupaciones piqueteras de esa provincia.

En tanto, se vivieron momentos críticos en el Puente Pueyrredón cuando las fuerzas de seguridad «ocuparon» el sitio donde pensaban protestar los manifestantes. No existió ningún choque con la Policía, pero el corte se hizo en las vías de acceso y se extendió durante cinco horas.

Ése fue uno de los epicentros de la protesta, pero no el único agitado. También hubo bloqueos en el Puente Saavedra; en Carlos Pellegrini y Corrientes, justo frente al Obelisco; en la Autopista Buenos Aires-La Plata; y en la Ruta 3, a la altura de General Paz.

Las acciones de los piqueteros anti-K se extendieron, además, a Mar del Plata, Bahía Blanca, Zárate, Campana, Tucumán, Salta, Santiago del Estero, Catamarca, Chaco, Formosa, Córdoba, San Juan, Rosario, Neuquén y varias localidades de Jujuy y Misiones, entre otras provincias.

Dudas

El reclamo de los piqueteros anti-K gira, en la actualidad, sobre dos ejes y tiene un caso testigo:

1- Aunque lograron, luego de varias protestas -estuvieron, por caso, acampando en Avenida de Mayo a principios de diciembre-, inscribir a sus adherentes al programa oficial, no consiguieron, todavía, que les den certezas de que van a ser incorporados a éste. Es decir: se les van a dan tareas y, además, van a poder cobrar los 1.300 pesos de salario mensual. En principio, cuando se produjo el acampe, se había acordado la inscripción en diciembre, un período de capacitación en enero para que comiencen a trabajar en febrero, previo análisis de compatibilidades para comprobar que los incriptos están en condiciones de ingresar al programa. Lo primero ocurrió, lo segundo no y lo tercero, especulan los piqueteros, tampoco se concretará. Por eso, las dudas.

2- En la primera etapa del programa Argentina Trabaja, el Gobierno anunció que se crearían cooperativas de trabajo para 100 mil desocupados del conurbano, con la intención de ampliar el plan a todo el país. Aunque se anunció que éste se extendería a las demás provincias durante este año, por ahora sólo se abrió la inscripción en Tucumán y en Corrientes, y en ambos lugares se repitió el fenómeno del conurbano: la inscripción quedó bajo el control de las gobernaciones y las intendencias que, denuncian los piqueteros, les impiden anotar a sus seguidores. El pedido, entonces, es ampliarlo al resto de las provincias y ofrecer una vía directa que les permita a las organizaciones no terminar cautivas del antojo de un gobernador o de un intendente.

3- Hay, además, un caso testigo: La Matanza. En ese distrito que gobierna Fernando Espinoza, pero que tiene como jefe político al vicegobernador Alberto Balestrini, las agrupaciones piqueteras encararon una cruzada particular, porque desde el municipio, con aval del vice, se avisó que no se permitirá el ingreso de ningún desocupado enrolado con las organizaciones críticas del Gobierno. Por ese motivo, la semana pasada la CCC, que tiene base fuerte en el distrito, realizó una serie de protestas que forzaron al dúo Espinoza-Balestrini a aceptar que se inscriba a los desocupados, aunque de una manera condicional: se hizo un censo de desempleados, pero el municipio avisó que decidirá según su criterio quién se incorpora definitivamente y quién no. El caso La Matanza es particularmente sensible, porque allí tienen base política algunas de las organizaciones más combativas: además de la CCC, que cuenta allí con Juan Carlos Alderete, tiene despliegue el PO y logró un desarrollo puntual Libres del Sur con su vertiente callejera, Barrios de Pie. De hecho, Jorge «Huevo» Ceballos, el máximo referente bonaerense de esa organización, tiene asiento político en La Matanza y una antigua rivalidad con Balestrini.

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