Franco Macri, aún cuando Mauricio no había regresado al país, se inclinó por un fuerte respaldo al Gobierno y dijo que pondría las manos en el fuego acerca de que el matrimonio Kirchner no tiene nada que ver con la causa, como acusa su hijo.
Ayer, el jefe porteño contestó que «las declaraciones de mi padre afectan desde otro lugar, es un tema que debo confesar que me ha dolido. Por respeto a mis hijos, lo que tenga que decirle a mi padre se lo voy a decir personalmente».
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