15 de octubre 2015 - 00:00

Hillary brilló en un debate y aplacó el clamor por Biden

  Washington - El primer debate entre los aspirantes del Partido Demócrata a las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016, que fortaleció el favoritismo de Hillary Clinton, dejó prácticamente en el vacío a un potencial precandidato de peso: el vicepresidente Joe Biden.

Clinton, que domina todos los sondeos, mostró suficiente dominio del debate como para demostrar a los demócratas que el partido no precisa de la intervención del carismático Biden para una fórmula vencedora en las elecciones del próximo año.

Para David Axelrod, estratega de las campañas presidenciales del presidente Barack Obama en 2008 y 2012, el desempeño de Clinton en el debate del martes "reduce la lógica de una candidatura de Biden", según un comentario publicado por el sitio web de la cadena televisiva CNN.

Biden mantiene desde hace meses el suspenso con relación al lanzamiento o no de su candidatura, y sondeos ya realizados indican que en caso de que suba al ring lo hará con un nivel inicial de apoyo de aproximadamente el 20%, un peso político más que considerable.

CNN, que organizó el debate, flexibilizó las reglas de participación de forma de dejar una puerta entreabierta a Biden, e incluso informó que había preparado un atril extra en caso de que el vicepresidente lanzara su candidatura a último minuto.

Pero eso no ocurrió, y durante el debate nadie se acordó del vicepresidente, quien siquiera fue nombrado en los intercambios.

"Creo que todos ellos estuvieron muy bien", se limitó a comentar Biden ayer.

Ahora, él y su equipo tienen como máximo hasta fines de octubre para decidir si registran o no la precandidatura y poner a trabajar la máquina de recaudar dinero para la campaña.

Para observadores, la candidatura de Biden se tornaría una válvula de salida para el Partido Demócrata en caso de que la campaña de Clinton sufra algún problema catastrófico y se torne necesario delimitarle el terreno al "socialista democrático" Bernie Sanders.

Sin embargo, Clinton eludió con habilidad las críticas y preguntas comprometedoras en el debate, dejando claro que será difícil que los otros aspirantes demócratas logren destronarla de su condición de favorita.

En la visión de Axelrod, Biden arrancaría tercero en los sondeos, "y nada de lo que ocurrió en el debate permite suponer que superaría esa diferencia".

Otra consultora del Partido Demócrata, Stephanie Cutter, dijo a periodistas al final del debate que "si la única lógica de Biden es que Clinton se hunde, entonces ya no es una opción".

En tanto, en el escenario montado en Las Vegas para el primer debate de los aspirantes demócratas, Clinton no eludió ningún tema y hasta se permitió estocadas a Sanders, por la vacilante posición del senador independiente con relación al control de armas.

Cuando el aspirante Lincoln Chafee, exgobernador de Rhode Island, cuestionó las posiciones de Clinton sobre Irak y Medio Oriente, ella no dudó en jugar una carta pesada: el presidente Obama la invitó a ser secretaria de Estado porque "confía en mi juicio", dijo.

En otro momento del debate, cuando se discutía la interminable polémica por los correos electrónicos de Clinton como secretaria de Estado -decidió utilizar un servidor privado y por lo tanto lejos del escrutinio judicial-, Sanders le arrojó un enorme salvavidas.

"Los estadounidenses están asqueados y cansados de escuchar sobre tus malditos e-mails. ¡Basta con eso!", dijo Sanders, quien así se llevó el mayor aplauso de todo el debate y un fuerte apretón de manos de Clinton como forma de agradecimiento por el apoyo.

Agencias AFP, Reuters y ANSA

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