9 de mayo 2011 - 00:00

Imagen y política: sólo salva a Rajoy el descrédito socialista

Mariano Rajoy (derecha), líder del Partido Popular español, presenta a algunos dirigentes de su agrupación conservadora. La campaña para las elecciones generales del año próximo ya está lanzada en España.
Mariano Rajoy (derecha), líder del Partido Popular español, presenta a algunos dirigentes de su agrupación conservadora. La campaña para las elecciones generales del año próximo ya está lanzada en España.
Madrid - Los políticos españoles se preparan para el primer test electoral del domingo 22 de mayo, la previa de las elecciones presidenciales de 2012. La votación de autoridades autonómicas será el primer indicio fuerte sobre cómo se posicionarán los candidatos populares (conservadores) -con Mariano Rajoy a la cabeza- y socialistas -cuya interna se disputará después de esta fecha- en medio de presagios funestos para el partido que lidera José Luis Rodríguez Zapatero. El asesor y director del máster en Asesoramiento de Imagen y Consultoría Política de la Universidad Pontificia de Salamanca Jorge Santiago explica por qué, desde la abstención y el efecto WikiLeaks hasta cómo se visten y hablan los candidatos, todo cuenta a la hora de llegar a La Moncloa.

La imagen de los políticos españoles está en crisis. Desde que estalló la crisis económica, en 2007, los analistas políticos y la prensa no paran de hablar del creciente descontento de la sociedad con sus representantes. Las elecciones catalanas de noviembre pasado confirmaron en parte esto al presentar un 40% de abstención, una cifra preocupante. «La abstención en este país marca gobiernos. En 2000, José María Aznar tuvo 10 millones de votos y logró mayoría absoluta; en 2004 Mariano Rajoy obtuvo la misma cantidad y perdió las elecciones. Esto supone tres millones más de votos que fueron al PSOE. Por eso, al partido socialista le interesa mucho que la gente se mueva», explica Santiago.

Más allá de los intentos de Rodríguez Zapatero y de su partido de activar a su electorado, la mayoría de las encuestas y de los analistas da por ganada la batalla de 2012 a los populares, si bien el partido de Rajoy tampoco registra altos índices de imagen positiva. Según Santiago, esto se debe a una «percepción generalizada de que se necesita un cambio después de ocho años de Gobierno socialista», así como a las medidas que adoptó el presidente socialista durante la crisis y el hecho de que los índices de desempleo no mejoran. Por eso, el asesor político enfatiza que los próximos comicios «no los va a ganar el PP, los va a perder el PSOE». Esta postura se refuerza por los bajos índices de imagen que tiene Rajoy en las encuestas (3,46 puntos sobre 10, apenas por encima de Rodríguez Zapatero, según la encuesta de abril del estatal Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Dentro del PP nadie cuestiona la candidatura del ex número dos de Aznar, pero los analistas políticos aseguran que Rajoy presenta varios problemas como candidato. Santiago explica que el líder de los populares «es un excelente político; lo ha demostrado cuando fue vicepresidente de Aznar, pero para ser candidato hay que persuadir, fascinar, tener carisma y Rajoy no tiene esas habilidades». También asegura que «está mal asesorado», ya que en sus intervenciones públicas no intenta matizar algunos problemas que tiene (como la vista o el discurso) y tampoco enfatiza su bagaje como político experimentado.

«Ahora mismo Rajoy tiene la imagen del político que está constantemente criticando al Gobierno. Ese lugar ya no le corresponde; él tiene que ser presidenciable, decir lo que haría el PP, mostrarse como alternativa», asegura Santiago, asesor de varios políticos españoles y latinoamericanos, como el candidato a la presidencia de República Dominicana en 2010, Hipólito Mejía.

Por otro lado, la tercera candidatura del líder del PP también bloquea la posibilidad de renovación del propio partido, ya que otras figuras como Esperanza Aguirre (presidenta de la comunidad de Madrid) o Alberto Ruiz Gallardón (alcalde de Madrid) no pueden aspirar a ese cargo. Una renovación que podría captar más votos de centro, especialmente en el caso de Gallardón, muy popular entre las nuevas generaciones. Santiago afirma que Rajoy ganará las próximas elecciones «por inercia, porque no está generando la ilusión que necesita un nuevo presidente del Gobierno», y esto es un conflicto potencial debido a que la sociedad no va a ser tolerante con posibles errores.

En la otra esquina del cuadrilátero, el socialismo tiene pendiente elegir su candidato, aunque según la última encuesta de Metroscopia, el vicepresidente y vocero Alfredo Pérez Rubalcaba tiene un amplio margen de ventaja frente a su opositora y actual ministra de Defensa, Carme Chacón: se impone con el 56% de aprobación al 25% de ésta. Entre los puntos que catapultan al actual vicepresidente como candidato, el consultor político subraya su experiencia en momentos conflictivos de la política española, como la última etapa del Gobierno de Felipe González y la actual situación que atraviesa la gestión de Rodríguez Zapatero, y una imagen política que se fue alimentando de episodios como el de WikiLeaks. Las filtraciones habrán minado las relaciones diplomáticas del Gobierno, pero beneficiaron a Rubalcaba ya que, según Santiago, lo presentaron como «el político más responsable y de más rigor en este país» y tuvieron un alto impacto porque provenían de un observador externo como el embajador de Estados Unidos.

Para Santiago, este último dato será fundamental en la definición del candidato presidencial socialista. «Como ciudadano, uno busca también que la persona que te represente tenga un cierto peso, para que Nicolas Sarkozy, por ejemplo, no la pase por encima a la hora de negociar. Carme Chacón es joven, es inteligente, pero, ¿es viable verla discutiendo con Angela Merkel? En cambio, Rubalcaba sí proyecta esa imagen porque ya tiene toda una experiencia», subraya el consultor político.

Dejá tu comentario