- ámbito
- Edición Impresa
Imputan a viuda de Soria; evalúan emoción violenta
REVELAN QUE DIJO «NO LO QUISE MATAR», EN ESTADO DE SHOCK
Otros tiempos en la relación entre el fallecido Carlos Soria y su esposa, Susana Freydos. Las desavenencias matrimoniales terminaron en un desenlace fatal.
Por su parte, el presidente del Superior Tribunal de Justicia provincial, Víctor Sodero Nievas, reveló que la mujer alcanzó a decir: «No lo quise matar, lo maté» ante uno delos custodios, en estado de shock tras la disputa en la habitación matrimonial de la finca familiar que terminó con una bala ingresada por el pómulo izquierdo de Soria y que se alojó en su cerebro.
«Para nosotros hoy es homicidio», aseguró Sodero Nievas, además de afirmar que la Justicia evalúa como principal hipótesis un episodio de «emoción violenta» -un atenuante de la figura de homicidio- de Freydoz, quien aún no hizo uso de su derecho de defensa.
Por su parte, el fiscal Miguel Ángel Fernández Jadhe aseguró que pidió ayer una pericia psiquiátrica sobre la viuda para saber si «pudo comprender la criminalidad del acto».
El homicidio en emoción violenta está tipificado en el artículo 81 del Código Penal y establece una pena de reclusión de tres a seis años, o prisión de uno a tres años, «al que matare a otro, encontrándose en un estado de emoción violenta y que las circunstancias hicieren excusable».
Sodero Nievas remarcó que «todos los testimonios son concordantes en reconocer que hubo intensas discusiones, y el enfrentamiento final es el que terminó con este homicidio». «No fue un accidente doméstico, sino un episodio de derecho criminal», abundó, y consideró que tras declarar, la viuda de Soria probablemente quede detenida.
«La causa está un 70% cerrada en términos de probabilidad; mañana (por hoy) vamos a dar a conocer la información criminalística, la autopsia y determinadas pruebas que están pendientes», evaluó, entre las cuales se incluye el dermotest. «Entendemos que mañana, con los testimonios reunidos y la prueba de la escena del crimen, estaremos en condiciones de tener un juicio más que de sospecha, de imputación», anticipó.
A partir de los primeros testimonios en la causa, el titular de la Corte rionegrina sostuvo además que Soria y su esposa «ya habían tenido desavenencias, incluso durante la campaña electoral» que llevó al dirigente del PJ a la gobernación, que eran «un matrimonio con dos fuertes personalidades» y que la mujer «estaba harta de las actitudes de Soria».
«Está imputada, sin haber sido indagada», afirmó por su parte Chirinos, quien se hizo cargo ayer de la investigación como subrogante del juzgado de Instrucción de Emilio Stadler, quien inició un receso por vacaciones.
Según el magistrado, Freydoz -que ayer se encontraba en la casa de su hermana, en Allen- está «sedada» y bajo «prescripción médica». «Tiene que estar en estado para poder defenderse durante la indagatoria», enfatizó.
El juez además reconoció que podría haber «otros posibles imputados». En momentos del fatídico disparo, además se encontraban en la vivienda su hija Emilia y su novio.
«Se secuestró un arma con un solo casquillo disparado; no puedo asegurar que haya sido el arma, pero en principio creo que sí, tenía olor a pólvora por un reciente disparo», reveló Chirinos, además de resaltar que «no era la única que había en la casa» y que «Soria era conocido por su afición a las armas».
En paralelo, sostuvo que los hijos de Soria se pusieron a disposición para declarar como testigos. «La hija va a prestar declaración seguramente mañana (por hoy); tiene la facultad de abstenerse de declarar, no está obligada como el resto de los testigos por el vínculo que tiene tanto con la persona que falleció como con la imputada de la causa; sería bueno para la causa que declare, pero predomina el vínculo familiar sobre la obligación de declarar en una causa penal, porque no puede declarar contra un familiar», explicó el juez.


Dejá tu comentario