Inédito: Lula paga tasa de sólo 4,75%

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Brasilia - A una tasa del 4,75% anual, la más baja de la historia para bonos en dólares, ayer el Tesoro brasileño colocó bonos por u$s 500 millones en el mercado internacional. Se trató de la reapertura del bono Global 2019 con vencimiento el 15 de enero de 2019.

La operación, que todavía puede ser reabierta hoy en el mercado asiático para captar hasta u$s 25 millones, pagó un cupón de interés del 5,875% anual, con un spread de 113,9 puntos básicos sobre el bono del Tesoro norteamericano con vencimiento en noviembre de 2019.

Liderada por los bancos Goldman Sachs y Morgan Stanley, la emisión fue hecha a un precio de 108,204% de su valor facial, resultando un rendimiento para el inversor del 4,75% anual. De esta manera, el Gobierno de Lula da Silva aprovecha los menores costos de endeudamiento en momentos en que la demanda por los activos del país está en auge en los mercados globales.

Brasil había vendido cerca de u$s 1.780 millones de este vencimiento en dos subastas previas realizadas este año.

La primera oferta de estos bonos se hizo en enero de 2009, con ofertas por u$s 1.025 millones para un rendimiento del 6,127%. Posteriormente reabrió el vencimiento en mayo, vendiendo otros u$s 750 millones, con una renta del 5,8%.

Los inversores realizaron ofertas por cuatro veces el valor subastado, según fuentes familiarizadas directamente con la operación.

La venta del bono se produce en momentos en que los inversores, alentados por los indicios de recuperación en la economía global, han retornado con fuerza a los mercados de la deuda, llevando a la baja a los rendimientos.

El rendimiento en el bono 2019 trepó 10 puntos base al 4,72% desde el 4,62% el lunes, según datos de Reuters. La renta del papel ha estado al alza después de tocar un mínimo récord del 4,49% el 25 de noviembre, cuando se inició la especulación sobre la reapertura.

Los recursos captados ingresarán a las reservas del Banco Central el próximo 22, según informó el Tesoro en un comunicado.

Por otro lado, ayer el ministro de Economía brasileño, Guido Mantega, afirmó que Brasil «no es una moda pasajera» en la economía internacional, entre otras razones porque tiene el segundo mayor programa de inversiones del mundo, detrás de China.

«Brasil no es una moda pasajera porque tiene una economía sólida, mercado interno en expansión, un gran programa de inversiones y estabilidad jurídica mucho más grande que India y China, sin barreras al capital», dijo Mantega en una entrevista con el diario económico Valor.

Para Mantega, el Gobierno de Lula «instaló un modelo clásico de gran atractivo, una de las pocas economías que tendrá crecimiento acelerado, con las cuentas fiscales más equilibradas que otros países».

El próximo año habrá créditos para inversiones del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES, estatal de fomento) de u$s 80.000 millones, dijo el ministro, que agregó que para la próxima década, cuando el país espera convertirse en la quinta economía mundial, habrá inversiones de infraestructura edilicia y carretera, las impulsadas por el Mundial 2014, la producción a gran escala del petróleo submarino de la Cuenca de Santos y la organización de los Juegos Olímpicos Río de Janeiro 2016. «Tenemos un gran programa de inversiones. Sacando a China, tenemos el mayor plan de inversiones del mundo», afirmó.

Mantega detalló que solamente Petrobras tendrá inversiones por 200.000 millones de dólares entre 2009 y 2013, en el marco de la política del Gobierno para activar la industria nacional de insumos al sector energético.

El ministro dijo que los temores sobre un ataque especulativo sobre la tasa de cambio entre el real y el dólar están prácticamente superados y que el aumento del déficit de la cuenta corriente ayudará a evitar una valorización de la moneda brasileña. El real subió más del 30% en 2009 respecto del dólar: fue la moneda que más valor ganó frente a la estadounidense en este año y el Gobierno colocó un impuesto del 2% a la inversión extranjera en acciones en el Bovespa y en depósitos a plazo. «Estabilizamos el cambio hace cincuenta días, cuando el dólar estaba a 1,70 real», dijo Mantega.

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