8 de marzo 2010 - 00:00

Inflación I: Tesoro se llevó el 60% de la emisión del Central

Martín Redrado
Martín Redrado
Si algo caracterizó a la economía argentina en los 80 fue la extrema utilización del Banco Central como ventanilla del Tesoro, financiando el déficit fiscal vía emisión monetaria. Al parecer, según datos privados, se está emprendiendo el mismo camino.

Entre diciembre y enero pasado, aproximadamente el 60% de la emisión monetaria se lo llevó el Tesoro, según estimaciones de la consultora M&S. Calculan que de la emisión total de pesos (expansión de base monetaria) en dicho bimestre, de más de $ 17.000 millones, la vinculada al Tesoro superó los $ 10.300 millones. El resto tuvo como fuentes de emisión la compra de dólares en el mercado cambiario por más de $ 4.000 millones, cerca de $ 3.150 millones se debieron a devolución de Lebac (desesterilización de pesos) y otros factores explican más de $ 400 millones.

De acuerdo con datos de M&S, parte del financiamiento al Tesoro vía BCRA se configuró bajo el mecanismo de «Adelantos Transitorios» por más de $ 3.200 millones y la monetización de los DEG (ampliación de la cuota argentina en el FMI) por casi $ 4.700 millones.

Semejante expansión monetaria, no sólo para satisfacer las crecientes necesidades de financiamiento del sector público, obligó a la actual conducción del BCRA a hacer malabares (vendiendo títulos públicos y tomando más pases) para intentar acercarse a las metas del programa monetario que fijó Martín Redrado.

El empleo del BCRA, como si fuera la ley futbolística del último recurso, para afrontar los compromisos financieros en realidad comenzó a intensificarse ya a fines de 2009, en concordancia con la reversión del resultado fiscal. Según el Estudio Broda con datos del BCRA, en el bimestre diciembre 2008-enero 2009 el sector público fue contractivo monetariamente en más de $ 5.580 millones, mientras en diciembre 2009-enero 2010 resultó netamente expansivo, explicando más de $ 5.600 millones de la emisión en dicho período.

Cabe señalar que el uso del BCRA está íntimamente ligado a que muchos de los recursos extraordinarios a los que se echó mano en 2009 ya no están, como los DEG, y otros tienen menos margen, como los adelantos y utilidades del BCRA y la ANSES.

Más allá del debate sobre el efecto inflacionario de esta emisión monetaria, no cabe duda de que la aceleración de las expectativas tienen cierta vinculación con lo que viene ocurriendo. No extraña que el proceso de monetización muestre signos de agotamiento, ya que la gente se desprende más rápidamente de sus tenencias de billetes y monedas.

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