11 de noviembre 2014 - 00:00

Innovaciones financieras

Innovaciones financieras
En el comentario del lunes mencionamos el parate de los últimos años, tras la ola de innovaciones financieras 1960-2008 (innovación financiera: un nuevo instrumento que permita medir, comprender y/o manejar el riesgo de una mejor manera). Si bien la visión más popular de la última crisis la adjudica al desarrollo de ciertos instrumentos y su falta de control, es posible que haya sido la falta de innovaciones y el consiguiente desbalance que tuvimos entre instrumentos de deuda y capital- lo que haya subyacido al crack (Financial Innovation, Too Much or Too Little, M Haliassos, 2014?). De ser así, la manera óptima para evitar cualquier nuevas crisis, no es regulando el mercado y restringiendo las innovaciones, sino creando un marco legal y regulatorio que fomente el desarrollo "informado" de nuevos instrumentos (cosa que evidentemente no está ocurriendo, aunque tampoco sucede lo contrario). Pero la gran pregunta aquí es porque se frenaron las innovaciones y que efecto implica esto para los inversores. Comenzando por el final y extendiendo la hipótesis de Andrew Lo (The Adaptive Markets Hypothesis: Market Eficiency from an Evolutionary Perspective, 2004), la ausencia de innovaciones implica inversores e intermediarios incapacitados para ajustarse a los vaivenes de la relación "riesgo/retorno" y adaptarse a los cambios del mercado, y por ende mercados mas propensos a sufrir grandes shocks ante el cambio de las condiciones originales. La verdad es que no se ha realizado ningún análisis profundo de las causas del parate de las innovaciones financieras, pero la evidencia anecdótica (aunque no sea más que una casualidad) sugiere que podría tener que ver con la represión de las tasas de interés, la inundación de efectivo a la economía, los cambios en el proceso tecnológico de intermediación o algún otro factor. Puesto todo esto en castellano y para que se entienda: cuando las condiciones cambien (inflación y/o las tasas trepando), no sabemos "que monstruos escondidos detrás del ropero, aparecerán"; en tanto, no hay incentivos para cambiar. El mercado lo sabe y está actuando en consecuencia. Ayer, cuarto máximo histórico consecutivo (y 21° del año) del Dow al trepar 0,23% a 17.613,74 puntos. Esto no es cuestión de noticias puntuales.

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