11 de junio 2010 - 00:00

Interna clave el domingo en la UCR neuquina

Neuquén - El radical K Martín Farizano que gobierna Neuquén capital -el distrito electoral más importante de la provincia- y su antecesor Horacio Quiroga, un ex kirchnerista que se pasó sin miramientos al cobismo, disputarán este domingo la candidatura para el cargo de gobernador. La elección ha despertado el interés no sólo de los radicales provinciales, sino de los otros partidos políticos porque según sea el resultado, será el futuro escenario político en la provincia patagónica, gobernada desde siempre por el Movimiento Popular Neuquino (MPN) que, hoy lidera, Jorge Sapag. Las elecciones serán cerradas al padrón partidario que registra unos 12.000 afiliados, el 10 por ciento de lo que ostenta el MPN.

De todos modos, los radicales superaron el trago amargo que significó la debacle del Gobierno de Fernando de la Rúa y de los casi 3.000 votos que obtuvieron en 2002, en las últimas elecciones para gobernador, ascendieron a los casi 80.000 cuando Quiroga perdió las elecciones frente a Sapag.

Pero este corset político no se correspondió con las ambiciones de Quiroga de querer volver por la Gobernación y aprovechó el revés producido por la famosa Resolución 125 que enfrentó al campo con el Gobierno, para pasarse sin amagues a las filas del cobismo. Todo lo contrario de lo que armó Farizano para llegar a ser intendente de la capital provincial.

El funcionario, quien supo abrevar en aguas cercanas al peronismo revolucionario de los 70, no reniega de su identificación con el modelo kirchnerista y con Sapag se constituyen en los dirigentes de mayor peso que tiene el oficialismo en Neuquén a quien se le debe agregar al propio Parrilli pero el secretario general de la Presidencia aún deshoja la margarita si se presenta o no a la disputa por el principal sillón de la provincia en 2011. Farizano jura, sin rubor, que si es elegido por los radicales este domingo, no renunciará a su postulación y se convertirá en líder de una coalición que -además del PJ- engloba a Libres del Sur, Frente Grande y UNE, partido de los sindicatos estatales. En la vereda de enfrente, Quiroga visualiza alianza con el macrista Recrear y con los peronistas disidentes de Eduardo Duhalde que comenzaron a hacerse sentir de la mano de Daniel Baum, un ex senador nacional que -hasta ahora- fue aliado del MPN en la Legislatura a través de su partido, Servicio y Comunidad. Sin embargo, tanto a Quiroga como a Farizano, los une un común denominador: arrebatarle por primera vez al MPN -de Sapag o de Sobisch- los resortes del poder provincial. Toda una aventura.

Hugo Morales

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