• POR REBELDÍA DE FILIAL RÍO GRANDE CONTRA FREEZER SALARIAL POR 2 AÑOS Un sector de los metalúrgicos pidió no homologar el pacto, que de todas maneras avanza en Buenos Aires. Empresas ven con preocupación la previsibilidad del sector para los próximos dos años.
El acuerdo de competitividad de la industria electrónica de Tierra del Fuego que suscribieron la gobernadora Rosana Bertone junto con el Gobierno nacional, las cámaras empresarias y el sindicato mayoritario encontró una traba inesperada cuando ayer la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande anunció en una conferencia de prensa que se oponía a la homologación del acuerdo que ya habían suscripto para mantener salarios congelados por 24 meses.
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"Desde la firma del acuerdo hemos sufrido todo tipo de ataques por parte de la dirigencia empresarial y política, que nos acusó de haber aceptado algo que no era necesario. Ello generó un gran descontento entre los trabajadores y este cambio de postura que hoy damos a conocer", explicó el secretario adjunto de la UOM, Marcos Linares. Sin embargo, en paralelo a la carta de los metalúrgicos de Río Grande para frenar el acuerdo, desde la UOM en Buenos Aires avanzaban con los trámites en el Ministerio de Trabajo para dar el aval al pacto con la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE) de mantener fijos los salarios a cambio de asegurar que no haya despidos en el sector.
Desde la provincia ven la maniobra como parte de una interna gremial. La UOM de Ushuaia y de Río Grande son secretarías diferentes aunque respondan al secretario general Antonio Caló. Ambas firmaron el acuerdo con los empresarios y sólo desde Río Grande salieron a patear el tablero.
La excusa: la resolución de la Secretaría de Comercio que abre el paso a las licencias automáticas para la importación de productos electrónicos. En la práctica, libera trabas burocráticas. La baja de aranceles es otra historia y ahora es gradual tras una enmienda al Pacto Fiscal que inicialmente las llevaba a 0%. Tras una negociación entre Bertone y la Casa Rosada, en 2018 se reducirán los aranceles del 17% al 10,5% para los productos importados (hasta llegar a cero en 2024) y de 6% al 0% para los nacionales.
"Con esta medida para hacer ruido, en Río Grande van a generar más bronca de la dirigencia nacional de la UOM", señalaron desde Tierra del Fuego, en alusión al desacato de la secretaría rebelde.
Por su parte, desde despachos de la administración en Ushuaia manifestaron: "Ponen en riesgo las fuentes de trabajo por una interna en la UOM", afirmaron pese al silencio que mantuvieron los funcionarios de Bertone.
Asimismo, Linares volvió a repetir que sellaron el acuerdo por una "extorsión del Gobierno nacional". "Nos hicieron decidir en 48 horas si perdíamos 9600 puestos de trabajo", explicó, al tiempo que concedió que era "una posibilidad" que la UOM a nivel nacional homologara el acuerdo en Buenos Aires.
En las empresas, el anuncio de Río Grande causó malestar. "Estamos preocupados porque el acuerdo es para convivir dos años", explicaron desde una firma que produce en la isla. "Todo lo que se acordó es necesario para hacer frente a los productos importados: la reducción de tasas provinciales, la gradualidad de la baja de impuestos y mantener los salarios. Y aún así hay que ver si superamos la prueba", manifestó el empresario ante Ámbito Financiero.
Para las compañías, además, el pacto es una garantía para encorsetar precios a proveedores. De caerse el acuerdo, también volverían a foja cero otras negociaciones en la cadena productiva.
La UOM de Río Grande prevé además impulsar un proyecto de ley provincial para "garantizar las paritarias libres para todos los sectores, tanto del ámbito privado como del ámbito estatal", como detalló Linares.
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