18 de noviembre 2009 - 00:00

Israel construirá casas en Jerusalén y causa un choque con Estados Unidos

Una palestina observa los restos de su vivienda en Jerusalén oriental, demolida por orden del Gobierno israelí, que la consideraba ilegal. Este tipo de hechos, sumado a la paralela construcción de viviendas para israelíes en la parte árabe de la ciudad, encendieron una nueva polémica con EE.UU.
Una palestina observa los restos de su vivienda en Jerusalén oriental, demolida por orden del Gobierno israelí, que la consideraba ilegal. Este tipo de hechos, sumado a la paralela construcción de viviendas para israelíes en la parte árabe de la ciudad, encendieron una nueva polémica con EE.UU.
Jerusalén - El ministro israelí del Interior, Eli Yishai, autorizó ayer la construcción de 900 viviendas en Jerusalén Oriental, parte anexada de la ciudad, lo que motivó el rechazo de Estados Unidos, que se declaró «consternado» por la medida.

«La Comisión de Planificación y Construcción (del ministerio) autorizó la construcción de 900 viviendas en el barrio de Gilo», situado en Jerusalén Este, informó un funcionario israelí.

La radio militar había adelantado, momentos antes, que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, rechazó el pedido estadounidense de congelar la construcción de decenas de viviendas en ese mismo barrio de la ciudad.

Estados Unidos se declaró «consternado» por la decisión de Israel, indicó el Departamento de Estado.

Protesta

«Este acto hace más difícil el éxito de nuestros esfuerzos. Protestamos contra esto y contra otras prácticas relativas a la vivienda en Jerusalén, sobre todo las expulsiones y demoliciones de casas palestinas que tienen lugar regularmente», dijo el vocero Ian Kelly en conferencia de prensa.

«Nuestra posición sobre Jerusalén es clara: consideramos que la cuestión del estatuto permanente de la ciudad debe ser resuelta en negociaciones entre las dos partes», israelí y palestina, afirmó el portavoz.

A su vez, la Autoridad Palestina condenó «severamente» la iniciativa israelí.

«Las colonias deben ser detenidas. Es el único medio para volver a un verdadero proceso de paz», declaró el principal negociador palestino, Saeb Erakat.

Reiteración

El presidente palestino, Mahmud Abás, anunció días atrás que no competiría en las futuras elecciones (luego canceladas por falta de condiciones para realizarlas en Gaza, donde gobiernan los terroristas de Hamás) debido a la falta de avances en el proceso de paz, y reiteró que no volverá a negociar hasta que Israel deje de construir viviendas en territorio palestino.

La parte oriental de Jerusalén, donde viven 200.000 israelíes instalados en nuevos barrios, así como 270.000 palestinos, fue conquistada por el Estado hebreo durante la guerra de 1967 y luego anexada. La comunidad internacional nunca reconoció esa anexión.

El emisario especial de Barack Obama para Medio Oriente, George Mitchell, dijo el lunes a colaboradores de Netanyahu que ese proyecto puede provocar tensiones con los palestinos y afectar las posibilidades de una reanudación de las negociaciones, precisó la radio.

Netanyahu rechazó su petición al subrayar que Gilo es «parte integrante de Jerusalén» y que no hay ninguna intención de limitar allí la construcción de viviendas.

El primer ministro subrayó también que ese tipo de proyecto privado no requiere autorización del Gobierno.

Israel ha declarado a Jerusalén «capital única e indivisible» del Estado. Sin embargo, los palestinos aspiran a erigir allí la futura capital de su Estado. Por su lado, el alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, fustigó la petición estadounidense, al argumentar que es «discriminatoria».

«La ley israelí no hace discriminaciones entre judíos, musulmanes y cristianos o entre Jerusalén Este y Oeste. La petición de cese de la construcción en función de la religión no es legal en Estados Unidos ni en ningún otro lugar del mundo libre», dijo en un comunicado.

El asunto de la colonización de los territorios palestinos ocupados constituye el principal obstáculo para una reanudación de las negociaciones de paz israelopalestinas, suspendidas desde hace un año.

Los palestinos reclaman el cese total de la construcción en las colonias, incluso Jerusalén Este, antes de regresar a la mesa de negociaciones. El Gobierno israelí rechaza esta opción y ofrece reanudar el diálogo sin condición previa.

Construido sobre tierras palestinas confiscadas, el barrio de Gilo, situado cerca de Belén (Cisjordania), cuenta con más de 30.000 habitantes y es parte de la cintura del Gran Jerusalén construida por Israel.

Agencias AFP y EFE

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