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Italia, la elegida para dar el sí
Venecia, con sus románticos canales, y Florencia son las ciudades más buscadas.
Tan sólo el año pasado hubo más de 6.000 turistas que llegaron a Italia para casarse, certificó la consultora turística JFC, según publicó la agencia AFP días atrás. Al parecer, los números crecen debido a varias razones. En primer lugar se encuentra el incremento de los divorcios y de las segundas y terceras nupcias, hecho que favorece la elección de lugares lejanos del hogar, con el fin de sentirse libre de festejar solamente con las personas queridas. A su vez, cada vez más se busca organizar el matrimonio que realmente se desea, al margen de las normas sociales; mientras crece la voluntad de sentir una experiencia emocional única, no reproducible, y esto debe ocurrir justamente un día dedicado a sí mismo. La renovación de la promesa matrimonial, entre los ya casados, también se convierte en excusa para hacer un viaje a la bella Italia.
recaudación
El éxito del turismo de casamientos en Italia ha llegado incluso a las arcas del Estado, ya que varias ciudades han impuesto desde hace cuatro años un "wedding tax" que recae sobre aquellos que quieren una locación particular para su boda. Así sucede, por ejemplo, en la región de Toscana, donde es continua la solicitud de parte de ricos extranjeros de una boda soñada, sobre todo en la ciudad de Florencia. De hecho, la ciudad renacentistas es cada vez más elegida por jóvenes parejas indias, no solamente como meta de vacaciones, sino también como locación para celebrar una boda. Suelen ser casamientos dignos de un cuento, como el realizado del 18 al 20 de abril entre Kevin Sharma, un joven de Kuala Lumpur, con Aradhana Lohia, hija del magnate indotailandés del plástico Aloke Lohia. La boda, para unos 900 invitados que incluyeron a muchos millonarios de Oriente, se realizó en torno a cuatro locaciones: el Teatro della Pergola, Palazzo Pitti, Palazzo Corsini y Villa Le Corti en San Casciano, sede de la ceremonia de boda propiamente dicha. Se habla, en total, de una boda que costó ocho millones de euros: de los cuales 200.000 fueron como compensación al municipio de Florencia por la gestión de la viabilidad, el trabajo de la Policía municipal y la ocupación de la plaza Ognissanti.
Venecia es otra de las ciudades muy buscadas, por su romático ambiente de góndolas, estrechas calles, puentes y palacios medievales.
La Plaza San Marcos y el Puente de los Suspiros son escalas obligadas para los novios, que dan el broche de oro paseando en góndola acompañados por el sonido de acordeones. Los wedding planners ofrecen propuestas para todos los gustos y bolsillos, incluso ofreciendo tarifas que parten de los 1.500 euros en una ceremonia sencilla para diez personas.
Las bodas civiles, católicas, protestantes, judías y simbólicas, así como festejos de aniversarios ocupan buena parte de la actividad en Venecia. Algunos de los escenarios que también son elegidos son el Gran Canal, el Puente del Rialto y diversos palacios y plazas venecianas que se remontan al siglo XVI.

