3 de agosto 2011 - 00:00

Joven de 13 años simuló secuestro a través de Facebook

Un adolescente de 13 años provocó la movilización de policías de dos provincias y hasta agentes de inteligencia, al simular el secuestro de una joven empresaria a través de la red social Facebook para extorsionar a un joven bonaerense al que le exigió $ 100 mil de rescate.

Después de una investigación de varios días encabezada por el fiscal federal Paul Starc, los pesquisas lograron detectar al adolescente en el pueblo cordobés de Ischilín, cerca de la frontera con Santiago del Estero, y desbarataron su maniobra. En febrero pasado, al adolescente se le ocurrió inventar un perfil de Facebook llamado «Antonella» en el que colocó la foto de una bella joven, novia de un pariente.

«Antonella» se dio a conocer en la red social como una empresaria hotelera de 26 años, que en poco tiempo cosechó una gran cantidad de amigos, en su mayoría hombres. Siempre a través de Facebook, «Antonella» entabló una relación amorosa con un joven de 20 años, residente en la localidad bonaerense de Pablo Nogués.

El muchacho y el personaje creado por el adolescente intercambiaron mensajes amorosos y eróticos, hasta que decidieron encontrarse en Pablo Nogués. Es así que en el plano virtual, «Antonella» viajó a Buenos Aires, descendió en el Aeroparque Jorge Newbery y abordó un automóvil Citroën C3. La historia siguió con un supuesto secuestro de la joven perpetrado por varios jóvenes.

Desde su pueblo cordobés, el adolescente llamó al joven enamorado y, simulando ser uno de los secuestradores, le exigió el pago de $ 100 mil de rescate si no quería que violaran y mataran a la joven empresaria. El muchacho denunció con detalles lo ocurrido a la Policía, que dio intervención al fiscal federal Starc.

El denunciante les dijo a los investigadores que la chica había sido secuestrada en la intersección de Los Olivos y Ruta 197, ya que ésa era la información con la que contaba. Los policías iniciaron una exhaustiva investigación, en la que contaron con la colaboración de agentes del Servicio de Inteligencia del Estado (SIDE), que incluyó rastrillajes para tratar de dar con el Citroën y el detalle de los vuelos llegados desde Córdoba ese día a la estación aérea porteña.

No obstante, la pista que dio sus frutos fue el rastreo de las llamadas extorsivas realizadas desde un teléfono celular, que permitió llegar hasta Ischilín. En ese lugar, efectivos de la Departamental de Investigaciones (DDI) de San Miguel, junto con efectivos de la Policía cordobesa, abordaron al adolescente cuando salía de la escuela.

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