2 de febrero 2010 - 00:00

Jura con sonrisas

Joaquín Da Rocha asumió ayer como nuevo procurador del Tesoro ante una primera fila del Salón Sur de la Casa de Gobierno desde donde lo aplaudía su antecesor, Osvaldo Guglielmino, quien fue separado de su cargo la semana pasada luego de la pesadilla judicial que vivió el Gobierno por los DNU que ordenaron el uso de reservas del Banco Central y la remoción de Redrado. El ex procurador no sólo fue generoso en aplausos a Da Rocha, sino que destinó un cariñoso saludo a la distancia a Cristina de Kirchner, quien devolvió la atención (¿destino de embajada?).

Hombre de raigambre cafierista -fue su subsecretario de Justicia bonaerense entre 1988 y 1991 durante su gobernación-, se esperaba una nutrida concurrencia del conurbano, como Felipe Solá y otros hoy opositores, pero el reencuentro del peronismo no pudo ser. Ni siquiera con el abierto reconocimiento de Da Rocha a Antonio Cafiero, a quien reconoció ayer como su «maestro» y «el mejor ideólogo del peronismo».

Sí estuvieron presentes, en cambio, varios pesos pesados del Poder Judicial, dando muestra de las anunciadas conexiones del nuevo procurador del Tesoro con la Justicia. La vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, Elena Hi-

ghton de Nolasco
, el presidente del Consejo de la Magistratura, Luis Cabral, el ex ministro de la Corte Suprema bonaerense, Alberto Pisano, y el integrante de la Cámara Penal de La Plata, Eduardo Delbet, fueron algunos de los que asistieron al acto.

También estuvieron la ex diputado Graciela Giannettasio -miembro de la Fundejus, ONG que Da Rocha preside- y la ex mujer del nuevo procurador, la fiscal Mónica Cuñarro.

Luego de al ceremonia, Da Rocha explicó en declaraciones a la prensa que la misión de su cargo es la de ser el «principal asesor jurídico del Ejecutivo y defender los intereses del Estado frente a juicios». También admitió una larga amistad con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, a quien definió como «un querido y respetado amigo, con el que hay una historia de militancia común».