13 de julio 2010 - 00:00

Kirchner: cena para indultar a rebeldes

Néstor Kirchner hará hoy otro movimiento destinado a ordenar el PJ bonaerense ante la ausencia de Alberto Balestrini. Así como diez días atrás almorzó en Tigre con los «críticos» que encabeza Sergio Massa, este atardecer se verá con el bloque de diputados provinciales que en el verano protagonizó un inquietante encuentro en Pinamar.

El germen de la visita del ex presidente a La Plata, para verse con la bancada del FPV, remite a los encuentros que, periódicamente, mantiene con el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Horacio González.

Paradójicamente, González fue quien, en el verano, prestó su casa para el encuentro de legisladores donde hubo referencias duras sobre la conducción de Kirchner. Pasados los meses, el dirigente de Ituzaingó se convirtió en un asiduo concurrente a Olivos.

La aparición del ex presidente en La Plata parece, entonces, como la oficialización de un indulto por aquella rebeldía y, en paralelo, una bendición para que el bloque de diputados se posicione como un polo de poder frente a los equilibrios internos del PJ.

Tal como contó este diario la semana pasada, Kirchner pretende que ante la ausencia de Balestirni se conforme una «mesa grande» para ordenar el partido, espacio en el que quiere que participen los principales actores peronistas de la provincia, desde Scioli hasta Hugo Moyano, pasando por Massa y los ministros Florencio Randazzo y Julián Domínguez.

El encuentro con los diputados, gestionado por González, sugiere que ese bloque tendrá, también, incidencia en el armado provincial aunque algunos referentes cercanos al presidente de la Cámara se animen a especular que es, además, una habilitación para que se proyecte como potencial candidato para 2011.

Ese diagnóstico quizá sólo se contemple en la atmósfera que respira González, cuya aparición en la lista de frecuentadores de Olivos detonó una serie de presunciones respecto de la relación entre Kirchner y Alberto Descalzo, intendente de Ituzaingó y ex jefe de González.

De todos modos, el gesto de Kirchner de viajar hasta La Plata a verse con un grupo, menguado, de diputados -que perdió la mayoría tras el fracaso del 28-J, tema que repercute sobre Scioli- excede esas rispideces locales ya que demuestra, como la cita con Massa y los demás críticos, el estado de necesidad del ex presidente que hace esfuerzos tiempo atrás inimaginables por alinear al peronismo.

Entre esos movimientos figura, por caso, la convocatoria que le hizo a Emilio Monzó a Olivos y la charla de más de dos horas que mantuvo con él.

Además de González, Kirchner se sentará flanqueado por otro habitué de la quinta presidencial, Fernando «Chino» Navarro, y por el presidente del bloque, Raúl Pérez, a quien tras el episodio de Pinamar sectores ultra-K quisieron desplazar de la jefatura de la bancada.