3 de diciembre 2009 - 00:00

Kirchner pide jura sin acampe anti-K

Militantes piqueteros de Teresa Vive, Polo Obrero y Barrios de Pie permanecieron, ayer, en el acampe. Anoche negociaban con el Gobierno.
Militantes piqueteros de Teresa Vive, Polo Obrero y Barrios de Pie permanecieron, ayer, en el acampe. Anoche negociaban con el Gobierno.
Néstor Kirchner ordenó ayer que se gestione, con urgencia, un acuerdo con los piqueteros anti-K que acamparon en Avenida de Mayo para evitar que la movilización que se convocó para esta tarde al Congreso para acompañar su jura se tope con columnas opositoras.

El riesgo de incidentes entre ambos sectores se instaló ayer en la Casa Rosada y Olivos cuando, pasado el mediodía, se comprobó que las agrupaciones que instalaron carpas ratificaron su voluntad de continuar con la medida de fuerza.

Pasadas las 18, una asamblea de los piqueteros anti-K resolvió seguir con el acampe hasta tanto no exista una oferta concreta del Gobierno. Unos minutos después, se abrió una vía de negociación que anoche, al cierre de esta edición, estaba en pleno trámite.

Dos interlocutores del Ministerio de Desarrollo Social, Sergio Berni y Ernesto «El Indio» Paillaley, llamaron ayer a los referentes piqueteros para llegar a un acuerdo que derive en el levantamiento del acampe. El diálogo transitaba, anoche, entre idas y vueltas.

Evaluación

Cerca de las 23, los jefes del MST Teresa Vive, Barrios de Pie y el Polo Obrero, las tres organizaciones más poderosas de la protesta, evaluaban un ofrecimiento del Gobierno para que levanten la medida que cumplía casi 30 horas de permanencia desde la tarde del martes.

En simultáneo, ayer se reforzó el esquema logístico para que esta tarde, durante la jura de los nuevos diputados, entre ellos Kirchner, sectores del PJ y piqueteros K, se instalen fuera del Congreso para vitorear la asunción del patagónico como diputado.

Ese gesto de respaldo, que activó el propio ex presidente, generó temor en la oposición que advierte sobre el peligro de que se produzcan incidentes si, como parece probable, todos los bloques anti-K obtienen la mayoría y logran quedarse con la mayoría de las comisiones.

Esos riesgos generaron, en los días previos, algunas dudas sobre si confirmar o no la convocatoria. Cristina de Kirchner, se dijo en Casa Rosada, hubiese preferido que no haya movilización. El antecedente es la ocasión en que le pidió a Hugo Moyano que suspenda su marcha.

Logística

De todos modos, los distintos sectores del kirchnerismo siguieron adelante con la movilización y desde el martes, el Gobierno puso a disposición la logística oficial -sobre todo micros- para que la concentración sea numerosa. Ayer hablaban de más de 20 mil personas.

El despliegue de militantes -que se concentrarán en 9 de Julio y Avenida de Mayo, peligrosamente cerca de los piqueteros anti-K- significa, en el imaginario kirchnerista, una expresión de respaldo popular a la asunción de Kirchner como diputado nacional.

Lo curioso es que, aunque ingresa como legislador, el patagónico perdió la elección del 28 de junio.

Dejá tu comentario