19 de febrero 2014 - 00:00

Kunkel, viajero sorpresa en misión interreligiosa

Carlos Kunklel (centro) fue la novedad en la partida a Roma del llamado “grupo Marcó”. Coincidieron  en el vuelo Mario Poli, Guillermo Marcó (izq.), Jorge Enríquez, Alito Tfeli, Sergio Bergman y la suegra de Macri.
Carlos Kunklel (centro) fue la novedad en la partida a Roma del llamado “grupo Marcó”. Coincidieron en el vuelo Mario Poli, Guillermo Marcó (izq.), Jorge Enríquez, Alito Tfeli, Sergio Bergman y la suegra de Macri.
La presencia ayer en Ezeiza de monseñor Mario Poli, que el sábado será designado en el Vaticano como cardenal y primado de la Argentina, le puso el primer sello de convivencia al "grupo Marcó, como se ha bautizado al conjunto de políticos y empresarios que partió ayer en un viaje de piedad interreligiosa con etapas en Jerusalén, Ramallah, Amann y Roma. Poli no pertenece a ese grupo, pero tomó el mismo avión de Alitalia que los viajeros de la misión que anima el cura Guillermo Marcó y que se significó una verdadera multipartidaria cuando apareció ayer en la sala de embarque el ultrakirchnerista diputado Carlos Kunkel, anotado de último momento en la peregrinación.

Se esperaba que algún kirchnerista se prendiese en la iniciativa, y algunos especulaban con que fuera el jefe de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, un hombre de fe dentro del peronismo. El organizador del viaje le pidió que si no iba él designase a un representante de ese sector para cortar tanto aire opositor que parecía tener -en lo político- el emprendimiento. El señalado fue Kunkel, quien, como los demás viajeros, pagaría los gastos de avión y demás viáticos de su propio bolsillo. Algo que hicieron, entre otros, el excanciller radical Adalberto Rodríguez Giavarini, el presidente de la DAIA, Julio Schlosser, los dirigentes comunitarios Daniel Goldman, Omar Aboud y Luis Grynwald; los empresarios Marcos Mindlin, Gustavo Grobocopatel y Gustavo Cinosi; los políticos Claudio Pressman, Jorge Enríquez y Jorge Telerman y los médicos Alejandro Tfeli, Carlos Juri y Daniel Stamboulian, entre otros.

El diseño original no preveía la presencia de mujeres (ni aún las cónyuges de los viajeros biencasados), pero ayer en la sala de embarque se sumó la empresaria textil "Pomi" Awada, madre de Juliana, mujer de Mauricio Macri, de quien viene a ser la suegra.

Festejaron todos que en la misma cabina -obligada clase turista- coincidiesen Poli y el arzobispo Agustín Radrizzani, de la diócesis de Mercedes-Luján, que viajaban a Roma para el acto del sábado.

El resto de los viajeros seguirá hoy a Jerusalén en tour que finalizará el 27 de febrero en Roma con una entrevista con el papa Francisco, cuya venida al país confirmó ayer el embajador en el Vaticano Juan Pablo Cafiero para el mes de julio de 2016, que es cuando se celebrará en Tucumán un Congreso Eucarístico en recordación de los 200 años de independencia nacional.

El Papa estará el sábado con una delegación de funcionarios que parte esta noche hacia Roma para participar de la unción de los nuevos cardenales, entre ellos Poli. La integran el secretario de Culto Guillermo Oliveri, el titular del Sedronar y sacerdote católico Juan Carlos Molina, por el Gobierno nacional, y el secretario general de la administración macrista en la ciudad sede del obispado de Poli, Marcos Peña.

En la audiencia de hoy, el Papa recibirá a una delegación de la cámara de la actividad minera encabezada por el abogado Martín Dedeu y Damián Altgelt. Le pedirán a Francisco que la Iglesia participe en el diálogo de las empresas mineras con las comunidades vecinas a los yacimientos y que les bendiga una imagen de Santa Bárbara. Buscan recuperar casillas en el debate que los empresarios libran con ambientalistas. Uno de sus contradictores, Pino Solanas, logró el año pasado registrar un diálogo con el Papa para comprometerlo en esa puja, algo que Francisco, que es tan rápido en política como Solanas, eludió con fineza. Los empresarios estarán además en el acto de Poli.

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