La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) intervino con autorización de la Justicia la cadena de juegos Sacoa por una millonaria deuda fiscal.
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La AFIP intervino la cadena de videojuegos Sacoa por evasión
La emblemática compañía tendría una deuda superior a los 47 millones de pesos. La Justicia nombró un interventor que será el encargado de retener 47 pesos por cada 100 facturados y que serán destinados como pago a cuenta de impuestos y cargas sociales adeudadas.
Se trata de la cadena más importante del rubro, “cuyos titulares crearon nuevas sociedades radicadas en varios puntos del país para eludir el control de este organismo y seguir gestionando sus 16 locales comerciales”, señaló la AFIP en un comunicado.
La cadena, emblemática en el negocio de los video juegos y que abrió sus primeros locales en Mar del Plata a fines de la década del 70, tiene actualmente locales en las ciudades turísticas de Villa Gesell, Monte Hermoso, Necochea y Miramar. También cuenta con locales en la provincia de Buenos Aires (como en el shopping Alto Avellaneda, Tigre y Florencio Varela), y en shopping de Rosario, Bahía Blanca y Jujuy. Otros locales están en Córdoba, Comodoro Rivadavia, Salta y Olavarría.
Con la intervención, el fisco buscará asegurar el cobro de la deuda impositiva que superaría los $47 millones. De ahora en más, de cada 100 pesos de facturación en el comercio intervenido, cuarenta irían a saldar las obligaciones impagas. A pedido del organismo, el Juzgado Federal de Ejecuciones Fiscales Tributarias Nº 1 autorizó la designación del interventor en el conocido local de la peatonal San Martín al 2300, Mar del Plata.
Según explicaron desde la AFIP la intervención consiste en permitir la presencia de una persona designada por el juez en el establecimiento en cuestión para que incaute un porcentaje de las ventas realizadas diariamente y las deposite en una cuenta judicial, con el objetivo de lograr un pago a cuenta de los impuestos y cargas sociales adeudadas. En particular, la AFIP detectó la existencia de una segunda empresa que estaba a cargo de la explotación de los locales.
Para probar los vínculos entre ambas sociedades, se tuvieron en cuenta datos como la transferencia de casi la mitad de los empleados de una empresa a la otra; el reempadronamiento de los controladores fiscales de una firma a la otra; y vínculos familiares entre los accionistas de ambas compañías.


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