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La Corte, en alerta por un avance sobre sus fondos
JUECES TEMEN DECRETO QUE LE DÉ CONTROL A LA MAGISTRATURA Y A GREMIO PARALELO
Fue un martes de movilizaciones en la dirigencia política. Los empresarios estuvieron en la reunión de la Cámara de la Construcción que cerró Cristina de Kirchner. Los hombres del derecho de todas las militancias se agolparon en la UBA para escuchar al renunciado Eugenio Zaffaroni en un acto que se pareció mucho a una depedida. Anoche, el peronismo se reunió en una cena transversal que se recuperó para la agenda y que en 2013 se suspendiese: la que organizó en la Costanera el asesor presidencial y armador de estrategias Juan Carlos Mazzón.
Eugenio Zaffaroni, en guayabera, junto a Alejandro Slokar en el acto-despedida de anoche en la UBA. Buena nota en la Facultad de Derecho. León Arslanian y Guillermo Yacobucci, antes del arranque de la disertación sobre Gaetano Filangeri.
Los justices dan por descontado que el oficialismo apurará los tiempos para modificar el decreto presidencial 557/2005 que firmó Néstor Kirchner y que estableció el esquema presupuestario del Poder Judicial. Redistribuyó los recursos tributarios y no tributarios asignados a la Justicia en el presupuesto del Estado y que llegan hasta el 3.5%. Definió que el 2,93% sea para el Consejo de la Magistratura y el 0,57% para la Corte. El objetivo era otorgarle la superintendencia del Poder Judicial a la Magistratura luego de una serie de chispazos que el expresidnete tuvo con el por entonces titular de la Corte, Enrique Petracchi, a raíz de un aumento para los jueces que se había firmado en la Magistratura.
El decreto llevó la firma de Kirchner y de todo el Gabinete nacional y modificó el artículo 2 de la Ley 23.853. Además le entregó el remanente de las partidas no ejecutadas al fondo de ahorros de la Corte. Ayer en el máximo tribunal creen que la intención del kirchnerismo apunta a ese reglamento. En el entendimiento de los magistrados el gran objetivo del Gobierno es lograr que la Corte comience a gastar esos fondos.
Es un issue por demás sensible al punto que en 2013, cuando el kirchnerimo se disponía a retirarle a la Corte los fondos para costear sus propias estructuras, los siete justices acordaron renunciar en bloque si esa norma llegaba a ser aprobada por el Congreso. "Si quieren tirar la Corte a la basura que lo hagan, pero nosotros no vamos a terminar en el tacho", era la conclusión a mediados del año pasado. Ese mensaje se vio materializado por una misiva firmada por todos los presidentes de las Cámaras Federales cuyas rubricas agrupó el camarista de la Casación Gustavo Hornos y luego la Corte la giró al despacho de Julián Domínguez.
Un debate estructural del Poder Judicial pero que ayer adquiría visos de tensión por la ofensiva contra el juez federal Claudio Bonadío (víctima anoche de nuevos tuits de la Presidente). En ese escenario de animosidad los justices deslizaban los otros dos terrenos donde imaginan continuará la contienda: la creación de algún tipo de figura a nivel gremial que compita contra el sindicato de Julio Piumato (que reporta en la CGT de Hugo Moyano) y las oficinas clave de la Magistratura para cuyos nombramientos ahora el kirchnerismo cuenta con la aritmética necesaria en el plenario.
Estos conciliábulos no son reservados sólo a los ministros y los funcionarios de mayor confianza: durante la mañana de ayer jueces rutilantes de diversos fueros desfilaron por la Corte para intercambiar ideas y escuchar diversas recomendaciones de cara a un conflicto que se desarrollará a nivel discursivo pero también en el terreno de expedientes de alta densidad política.
Anoche, en Balcarce 50, negaban embestidas a nivel presupuestario y recordaban la buena relación de la camarista Vázquez con el gremialista Piumato que se conocen desde que Vázquez atendía en el fuero Civil. Recordaban también que actualmente el tema más urticante no es por los fondos de la Justicia sino por el desempeño procesal de Bonadio.
La inquietud ante la aparición de una nueva entidad gremial encontraría su origen en que desde el oficialismo ya habrían tenido lugar al menos dos intentos de organizar nuevas entidades sindicales que por ahora no han tenido éxito.
El resquemor en el plano gremial se extiende a la votación que mañana tendrán los jueces en la Asociación de Magistrados para definir la conducción de los próximos dos años. En la Corte anotan el rol central que ha jugado la procuradora Alejandra Gils Carbó en favor de la lista celeste, la de mayor afinidad con el oficialismo.


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