Mal Obama al culpar a los reguladores por la debacle financiera. Bien Bush al considerar la instrumentación de una "quiebra ordenada" del sector automotor (aunque desplomara a GM y Chrysler y Paulson comience a "jugarse solo"). Discutible Obama con el postulamiento de Mary Shapiro. "Discutible", porque más allá que suene revolucionario una mujer al frente de la SEC, no debemos olvidar que ella es "del palo" (de Wall Street) y preside el FIRA, el organismo de autorregulación de los intermediarios bursátiles que debió ser la primera línea de defensa contra B. Madoff (de hecho, en 2001 nombró a uno de los hijos del caco al frente del cuerpo disciplinario de la FIRA). Mal Bush por... innumerables cosas, entre ellas encausar la economía yanqui (y la mundial) por el actual camino. Con líderes políticos tan atildados pero tan desprolijos, no es sorprendente una nueva baja accionaria, aunque lo sea la magnitud que finalmente tuvo -2,49% para el Dow que cerró en 8.604,99 puntos-. Una pista de lo ocurrido la puede dar el desplome del petróleo a u$s 36,22 por barril, reflejando cuestiones técnicas (hoy es "cuádruple embrujo") y la recuperación del dólar, pero más nada el temor a la recesión (las petroleras y el sector de materias básicas se llevó lo peor del día). Otra: General Electric (una auténtica blue chip si las hay/había) a la cual muchos ven perdiendo su calificación AAA antes de julio y que literalmente arrastró tras de sí al mercado en la tarde.
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