17 de septiembre 2010 - 00:00

La producción global caerá el 0,6% y será de 826 M de toneladas

La producción de soja en Estados Unidos alcanzará los 94,8 millones de toneladas, 1,4 millón más que lo informado el mes anterior y con rendimientos nacionales de 3.000 kilos por hectárea.
La producción de soja en Estados Unidos alcanzará los 94,8 millones de toneladas, 1,4 millón más que lo informado el mes anterior y con rendimientos nacionales de 3.000 kilos por hectárea.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) reveló sus datos de producción para la cosecha. Repasando las cifras, el informe consigna que la producción norteamericana de maíz alcanzará los 334,3 millones de toneladas, por debajo de los 339,5 millones reportados en el informe del mes de agosto.

Los rendimientos promedio a nivel nacional en ese país alcanzarán los 10.200 kilos por hectárea. En la campaña anterior, este país produjo 333 millones de toneladas.

En el contexto internacional, el USDA recortó la producción global en un 0,66%, con una nueva proyección de 826 millones de toneladas. Por el recorte en los stocks iniciales de esta campaña y la menor productividad en Estados Unidos, las existencias finales declinan en este mes un 2,6% en relación con agosto, con una nueva proyección de 135 millones de toneladas. La producción de soja en Estados Unidos alcanzará los 94,8 millones de toneladas, 1,4 millón más que lo informado el mes anterior y con rendimientos nacionales de 3.000 kilos por hectárea. En la campaña 2009/10, se obtuvieron 91,41 millones de toneladas. El dato de la productividad norteamericana en soja sorprendió al mercado, que aguardaba una cifra inferior a la revelada y constituye un nuevo récord, superando un 4% más la campaña del ciclo anterior, también récord.

La cosecha mundial se incrementa en este informe en 1,2 millón de toneladas a un nivel de 255 millones, por debajo de los 260 millones obtenidos en el ciclo 2009/10. El crecimiento norteamericano y el de la cosecha canadiense contribuyeron al aumento reflejado en este mes, con menor productividad en China. No hubo cambios en ninguna cifra de la campaña sudamericana, aunque sí una marcada corrección en las proyecciones de compra por parte de China: se incrementaron las importaciones de la cosecha vieja en 500 mil toneladas, con una nueva proyección de 50 millones de toneladas y las de este ciclo 2010/11 en 2 millones, con una estimación de 52 millones de toneladas, coincidiendo con un pronóstico privado reciente, emanado de una conferencia llevada a cabo en ese país.

Cosecha rusa

El USDA recortó sus estimaciones de la cosecha rusa, acusando de esta manera el significativo deterioro por sequía. La producción triguera sufre un recorte, mes a mes, de 2,5 millones de toneladas, con una nueva proyección de 42,5 millones.

De acuerdo con el servicio climático oficial ruso, el país cosechará un total de entre 61 a 63 millones de toneladas de granos, comparado con los 97 millones de toneladas recolectados en el ciclo anterior.

Además, el Ministerio de Agricultura de ese país indicó que los requerimientos domésticos alcanzan los 77 a 78 millones de toneladas, con lo que no se espera un faltante de mercadería para el presente ciclo comercial, habida cuenta de las reservas existentes. Hasta la semana pasada, Rusia llevaba recolectado un volumen de 47 millones de toneladas comparado con 70,8 millones de idéntica fecha del año anterior. Se había trillado un total de 23,7 millones de hectáreas, el 67% de la superficie a recolectar, con rendimientos promedio de 1.980 kilos por hectárea.

En la misma fecha del año pasado, la superficie recolectada cubría 28 millones de hectáreas, el 58% de la superficie cultivada, y los rendimientos obtenidos alcanzaban los 2.530 kilos por hectárea. Hasta los primeros días de este mes, la siembra de trigo de invierno alcanzó los 3,5 millones de hectáreas, superficie distante de los 5,4 millones implantados el año pasado a esta altura. En varias zonas agrícolas, la ventana de oportunidad de una fecha ideal de siembra languidece con el correr de los días por falta de humedad y de reservas en el subsuelo.

Para nuestro país, el USDA proyecta una campaña triguera de 12 millones de toneladas, sin cambios en relación con el informe anterior. Tampoco sufren modificaciones los números de la producción de maíz y soja, que permanecen en 21 millones y 50 millones de toneladas, respectivamente. Los precios de los granos siguen firmes, con una tendencia iniciada a principios de este año y que contó con escasas interrupciones.

Aun con una proyección de cosecha norteamericana muy aceptable, la plaza continúa operando con firmeza por algunos de estos factores:  

  • La sobreestimación que se venía haciendo sobre el tamaño de la campaña de maíz. La producción y los rendimientos unitarios por hectárea en Estados Unidos son significativos, pero una productividad menor que la esperada inicialmente provocó incertidumbre entre los operadores debido al ritmo creciente que viene llevando la demanda.  

  • Las exportaciones de soja desde Estados Unidos siguen siendo muy buenas. La demanda de China sigue creciendo, tanto en las proyecciones oficiales que se elaboran mes a mes, como en la realidad.  

  • Existe en Chicago la percepción de que nuestra región sufrirá el impacto de la corriente La Niña en la próxima campaña agrícola, situación que comprometería un adecuado nivel de oferta para volcar en el mercado internacional. Tal vez por esta circunstancia el USDA fue renuente a aumentar sus estimaciones de producción en nuestra región.  

  • También influye la situación climática en la ex Unión Soviética, donde no termina de definirse el nivel de siembra de trigo de invierno luego de un verano muy seco, que recortó marcadamente sus producciones de trigo, oleaginosas y granos forrajeros. 

  • Dentro de los factores externos, podemos mencionar los comentarios de varios especialistas económicos que sugieren que la economía norteamericana no entrará nuevamente en recesión, aun con un crecimiento más moderado que el que se preveía unos meses atrás.

    Informe Semanal de Panagrícola
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