8 de noviembre 2018 - 00:00

La sucesión, desvelo de los demócratas

Washington - Las elecciones legislativas del martes sonaron como el disparo de largada de una extensa, atestada, costosa y sin duda dramática carrera por la presidencia de Estados Unidos.

Los demócratas, montados sobre una ola de optimismo por su triunfo en la Cámara de Representantes, entran al ciclo presidencial sin un favorito claro para la nominación por primera vez desde el inicio de la campaña de 2004.

Más de veinte posibles postulantes, incluyendo al exvicepresidente Joe Biden y a senadores, gobernadores, alcaldes y líderes empresariales han estado tanteando terreno durante meses, analizando posible financiamiento y opciones de convertirse en la carta presidencial demócrata.

Biden es el líder de ese grupo, según una encuesta de Reuters/Ipsos, que le dio 29% de apoyos.

Lo más seguro es que el nominado demócrata se enfrente al presidente Donald Trump, un republicano cuyas tasas de aprobación han estado mayormente estancadas por debajo del 50% desde que asumió el cargo, pero cuya popularidad dentro del partido hará que cualquier potencial rival interno tenga pocas opciones.

Quien emerja de la agotadora batalla estado por estado por la nominación demócrata tendrá que pararse ante a un Trump beligerante y al mismo tiempo desarrollar una agenda alternativa y seductora, que logre unir a las diferentes alas del partido.

Jennifer Palmieri, directora de comunicaciones de la campaña de Hillary Clinton de 2016, dijo que "no es sólo hallar a la persona que pueda derrotar a Trump, sino también a quien tenga la visión para unificar al país".

Los demócratas dijeron que las elecciones mostraron un conjunto de señales alentadoras para la carrera de 2020.

Aun campañas que no llegaron a buen puerto, como la de Andrew Gillum, que perdió su apuesta para ser el primer gobernador afroestadounidense de Florida, y la de Beto O'Rourke, que no logró ser senador en el conservador Texas, dejaron lecciones de cómo dar la batalla en sectores afines a Trump.

"El modelo para 2020 es Andrew Gillum y Beto O'Rourke", dijo Neera Tanden, presidenta del liberal Center for American Progress. "El nominado tiene que generar bases de apoyo de gran escala, ir a todas partes y llegar a todos".

La campaña reciente mostró el poder de Trump y del movimiento #MeToo para motivar a las mujeres, que llevó a una cifra sin precedente de candidatas y alentó a muchas a considerar sus opciones para 2020, como las senadoras Kamala Harris, Elizabeth Warren, Kirsten Gillibrand y Amy Klobuchar.

Agencia Reuters

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