La causa de las escuchas porteña tiene muchos ángulos de abordaje -el político, el judicial- pero hay uno que pocas veces se ha destacado. Es un caso muy divertido por las revelaciones que le hace al público sobre las costumbres de los funcionarios públicos, que parecen dedicar su vida a viajar sin rumbo, y usar bienes del Estado en provecho propio. También tiene su ángulo farandulesco, cuando algunos protagonistas se complotan, como revela uno de los testigos indagados por Norberto Oyarbide, para «levantarse» una secretaria judicial de Misiones porque estaba muy buena. Veamos algunos de los párrafos de la declaración que hizo el ex militar Jorge Zenarruza, que pagaba los teléfonos del espía Ciro James y lo acompañaba «de onda» en viajes a Misiones que aprovechaba para proveerse de insumos de tocador para su empresa y se alojaba en casas del barrio policial de Posadas. Es llamativa la pasión que tenía James por el espionaje y los uniformes, fueran de buzo o de fajina. La prosa tiene los idiotismos de la jerga de los interrogatorios judiciales.
Facsimil del acta de la declaración del ex militar Jorge Raúl Zenarruza.
EL ESPÍA JAMES QUERÍA SER MILITAR, NO POLICÍA. Dice Zenarruza: «La relación surgió a raíz de un comentario que le hizo James respecto de si era militar, a lo que el declarante le manifestó que sí, y que cómo se había dado cuenta de ello, respondiéndole James que él fue liceísta en el Liceo Naval y en el Gral. Paz. Preguntado para que diga cómo se fue desarrollando su relación con James manifestó que James quería entrar en alguna fuerza, y que como el declarante trabajó en el Ejército, a su vez James trabajó en el Ejército contratado como auxiliar de prensa para el evento «Conferencia de Ejércitos Americanos (...) Que James realizó varios intentos de entrar en el Ejército, todos frustrados por motivo de que no estaban tomando personal civil (...). Quería entrar en cualquier parte del Ejército, y que quería realizar cursos de buzo, comando, etc.».
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POR QUÉ ZENARRUZA VIAJABA CON JAMES A MISIONES. «Como es muy difícil pasar la frontera por Foz de Iguazú, vio conveniente que James lo acompañara, ya que también siempre lo acompañaba la Policía de Misiones. Yo también me alojaba en un complejo de casitas de la provincia de Misiones que tiene la Policía de allá (...). El testigo refiere que tanto el declarante como James se hacían cargo de cubrir los gastos del personal policial que los acompañaba, que ése era el arreglo que habían efectuado con la Policía de Misiones».
SEXO Y ESPIONAJE. «Ciro James me llamó que estaba en el juzgado de Posadas, que me quería presentar a Mariana, la secretaria del juzgado. Nos mandó buscar, subimos al juzgado, donde había otras personas de pie, me presentó a Mariana. (...) Preguntado por S.S. (es decir Oyarbide) para que diga por qué motivo le presentó a la secretaria, contestó que era porque quería «levantársela», y yo le pedí que tenga cuidado, que no quería tener inconvenientes con la mujer (...). Preguntado a instancia de la Fiscalía para que diga si previo a la reunión en el juzgado de Posadas James había hecho comentarios respecto de la secretaria u otros funcionarios, respondió que sí, que ya le había comentado que era bonita y que se la quería presentar».
CÓMO SE ENTERAN DEL CASO ESCUCHAS. «Estando en la zona de Foz de Iguazú empezaron a llamar por teléfono a Guarda (Diego, policía misionero procesado por la causa escuchas) (...), diciéndome Guarda que lo llamaba su jefe desde Posadas. Que Guarda se puso muy nervioso y James le preguntaba qué pasaba. Y Guarda que iba adelante lo insultaba a James y no le podía explicar lo que pasaba, le decía frases como «Dejame que hable», y «No sé, boludo». (...). Al preguntarle qué estaba pasando le dijo que había llegado un hábeas corpus al juzgado de Misiones y que el juez Oyarbide estaba muy enojado, llamando al juzgado de Posadas. (...) James me dijo que el problema era muy grave, que había un problema con un teléfono que le habían dado a Guarda en Posadas en una zona que se llama La Placita».
MAESTRO Y DISCÍPULO. Retrato de James según el ex militar Zenarruza: «Ciro James era u chico huérfano de padres, liceísta, de la edad de mi hijo, que el primer día que lo vi me preguntó si era militar, es simpático, rápido. En el año 1998 yo estaba trabajando en la intervención de la Policía de Buenos Aires y en la agencia de noticias Total News. Que yo vivía en la calle Paraná, estaba en la zona y Gerardo (James) venía con una recomendación de la familia Rodríguez Saá para trabajar en algún lugar, porque la madre es de San Luis. Esas fueron las circunstancias por las que yo fui como un guía para él, que me llamaba por cualquier cosa (...), que yo trataba de ayudarlo en la vida, que James hizo cursos de buzo, piloto, comando. Que me buscaba mucho a mí».
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