14 de junio 2010 - 00:00

Los Boden y el cupón son los preferidos del mercado

Por primera vez después de tres semanas de baja, Wall Street terminó en alza. La semana pasada la Bolsa de Nueva York acumuló una suba del 2,81% y ese buen humor se contagió al mundo. Por caso, las bolsas de Europa por primera vez desde que se desató la crisis tuvieron tres ruedas consecutivas de subas.

En la Argentina sólo un grupo de bonos ha conseguido subir cuatro y cinco ruedas consecutivas. El Boden 2012 se destaca porque ascendió desde el viernes de la semana anterior hasta el jueves pasado. El viernes tuvo una lógica toma de ganancias de apenas 0,20%.

Los bonos cortos en dólares fueron los más regulares y los que respondieron al mejor humor universal.

No sucede lo mismo con los títulos en pesos indexados que cargan con la cruz de las mediciones del Indec. Por eso el viernes los bonos en moneda local alternaron alzas y bajas y se convirtieron en los instrumentos más volátiles.

Los cupones PBI terminaron la semana con leves subas y van camino a convertirse en la mejor inversión del mes porque acumulan avances de casi 5%. Pero todavía falta mucho para el último día de junio, por lo que no se puede adelantar que vaya a ser una tendencia definitiva.

Hoy por hoy el combo Boden 2012, 2013, y 2015 con cupones PBI en pesos y en dólares, aparece como el más atractivo. Los bonos en pesos, en cambio, son para especular; se entra y se sale rápidamente para tomar ganancias.

Predecible

Estos movimientos los permite un dólar que volvió a ser predecible y absolutamente manejado por el Banco Central que el viernes compró u$s 60 millones para llevarlo al precio que desea. Estas adquisiciones hicieron que las reservas alcanzaran a u$s 49.004 millones. El Gobierno las quiere ver en u$s 50.000 millones, porque cree que va a tener que echar mano a las reservas si los nuevos bonos Global 2017 no superan los u$s 90 dólares de cotización. El viernes cerraron a u$s 82,50 que implica que tienen un rendimiento de 12.50% que es lo mismo que decir que esa es la tasa que debería pagar el Gobierno si saliera a tomar deuda al mercado.

La buena noticia del viernes fue el retroceso del dólar marginal. El «blue» bajó a $ 4,025 y el «contado con liqui», a $ 4,02 porque este mejor humor atrae dólares para comprar bonos. La fuga se interrumpió por la mejor cotización de los títulos en dólares, exclusivamente.

Si el Gobierno hubiera tenido la buena idea de medir una inflación más aproximada a la realidad, los títulos en pesos habrían acompañado al alza y llegarían más dólares. Esto haría que el Global 2017, el nuevo bono del canje, también suba de precio y baje la tasa de interés que el país debería pagar para tomar nueva deuda y cancelar la vieja. Pero hay demasiado fundamentalismo como para tomar una decisión tan práctica y eficaz.

Para esta semana se esperan tomas de ganancias pero también la entrada de nuevos inversores que están perdiendo miedo al riesgo. Pero hoy por hoy existe un solo mercado que funciona a pleno: el de las apuestas del Mundial de fútbol.

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