14 de diciembre 2016 - 00:00

Los rebeldes se rinden en Alepo tras cinco años de guerra civil

El acuerdo fue anunciado por las partes. El régimen controla ahora las principales ciudades.

SÓLO EL HORROR. Nada queda de Alepo, aquella ciudad que supo ser el corazón económico de Siria previo al inicio de los enfrentamientos en marzo de 2011.
SÓLO EL HORROR. Nada queda de Alepo, aquella ciudad que supo ser el corazón económico de Siria previo al inicio de los enfrentamientos en marzo de 2011.
Nueva York y Alepo - Rusia anunció ayer que "el Gobierno de Bashar al Asad estableció control sobre Alepo" y declaró el fin de las hostilidades en esa devastada ciudad, luego que las milicias rebeldes que resistían allí desde 2012 aceptaran retirarse y poner fin a un asedio de seis meses y a una de las peores crisis humanitarias de la guerra en Siria.

El encargado de informar el acuerdo fue el embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, quien señaló, al inicio de una reunión del Consejo de Seguridad, que se había alcanzado un acuerdo con los grupos rebeldes armados que aún resistían dentro de la parte este de Alepo para que sean evacuados "en cuestión de horas" junto con los civiles.

Los dos garantes de la evacuación serán Rusia, un aliado incondicional del régimen de Al Asad, y Turquía, un Estado vecino que permitió el ingreso y egreso de combatientes opositores durante toda la guerra y que hace unos meses invadió el norte del país para hacer retroceder a los terroristas del Estado Islámico (EI) y las milicias sirio-kurdas.

Poco después de su primer anuncio, Churkin informó que las tropas gubernamentales habían tomado control de los últimos barrios que estaban en manos de la oposición y que, por lo tanto, todas las hostilidades habían terminado en Alepo.

"Las acciones militares terminaron, así que no hay dudas sobre el cese de fuego o sobre cualquier operación humanitaria especial", agregó, en referencia a las denuncias de activistas rebeldes sobre presuntas masacres por parte del Ejército y los pedidos desesperados para evacuar a los civiles, de forma segura, junto con los combatientes.

Fuentes rebeldes también confirmaron el cese de las hostilidades en Alepo.

Uno de ellos fue el presidente de la oficina política de la opositora Agrupación Fastaqim, Zakaría Malahifyi, quien no sólo afirmó que "la tregua comenzó", sino que adelantó que "mañana (hoy) saldrán los combatientes".

Por su parte, Estados Unidos pidió ayer el envío de observadores internacionales a la que fuera la capital económica de Siria y su segunda ciudad para supervisar la evacuación de civiles.

"La evacuación de heridos y civiles se hará en primer lugar. Después, los rebeldes saldrán con sus armas ligeras", señaló una fuente de la oposición siria.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exigió a Damasco y a sus aliados Rusia e Irán a "permitir urgentemente a los civiles que quedan a salir del área" urbana y suministrar ayuda humanitaria.

En las últimas 48 horas se produjo "un casi completo colapso de las líneas de la oposición armada, lo que le permitió hasta ahora conservar apenas el 5% del territorio que tenían en la ciudad", aseguró.

En las afueras del barrio de Salahedin, donde anoche se encontraban muchos rebeldes, unos 20 micros estaban aparcados al cierre de esta edición a la espera del inicio de la evacuación.

Pese a la cautela de Washington, el dirigente opositor sirio Malahifyi se mostró convencido de que el acuerdo con Moscú permitirá que los milicianos rebeldes evacuados puedan salir con armas ligeras y viajar hasta la vecina provincia de Idleb.

Mientras los Gobiernos occidentales se mostraron cautelosos, el régimen de Al Asad festejó una muy esperada victoria. "Esta no es la caída de Alepo. Esta es la liberación de Alepo", celebró el embajador sirio ante la ONU, Bashar Jaafari, durante la reunión de emergencia de ayer en el Consejo de Seguridad.

La televisión pública retransmitió anoche imágenes de los barrios conquistados por las tropas gubernamentales: un paisaje de desolación, de ruinas y de escombros bajo la llovizna.

Varios cientos de civiles abandonaron la zona en los días previos, algunos envueltos en abrigos o mantas, con sus hijos pequeños y sus pocas pertenencias en bolsas de plástico.

La conquista total de Alepo, dividida desde 2012, permitiría al régimen de Al Asad controlar las cinco mayores ciudades de Siria, con Homs, Hama, Damasco y Latakia. Un giro que no hubiera sido posible sin la ayuda de Moscú, activo en Siria desde septiembre de 2015.

En cuatro semanas, la operación militar en Alepo costó la vida a más de 463 civiles en el este de la ciudad, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Agencias EFE, AFP, DPA, ANSA y Reuters

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