23 de diciembre 2010 - 00:00

Lula logró frenar en noviembre el ingreso de fondos

A diferencia de lo que ocurrió en 2009, esta vez el Gobierno de Lula da Silva tuvo éxito en frenar, un poco, la avalancha de dólares del exterior. Y así lo muestran los últimos datos del Banco Central que determinan que en noviembre pasado el ingreso de capitales externos para invertir en bonos soberanos bajó a cero (algunos analistas ya estiman que en diciembre será negativo). Cabe recordar que en octubre, ante la fuerte apreciación del real, el Gobierno aumentó en dos oportunidades la alícuota del impuesto a las operaciones financieras (IOF) sobre las inversiones extranjeras en renta fija desde el 2% hasta el 4% y luego al 6%. Ocurre que los atractivos rendimientos de los bonos brasileños (vale destacar que la tasa de interés real de referencia es la más alta del mundo), junto con el círculo vicioso de la apreciación cambiaria que genera el ingreso de fondos del exterior, llevó el tipo de cambio a niveles preocupantes. Esto desató las críticas y despertó las presiones de los poderosos industriales y exportadores de San Pablo sobre el Gobierno petista. Lula comenzó así con el trabajo sucio para allanarle el camino a su sucesora, Dilma Rousseff.

Al parecer, la tradicional medicina utilizada para desalentar a los capitales golondrina (hot money) ahora surtió efecto.

Porque cuando Lula decidió el retorno del IOF sobre las inversiones de no residentes en bonos públicos en octubre de 2009, el Gobierno apostó por un impacto en el tipo de cambio y en el flujo de inversiones financieras. En realidad, en esa oportunidad el restablecimiento del IOF no impactó en las inversiones bursátiles ni de renta fija. El dólar siguió deambulando por 1,71 real hasta que a mediados de este año el fuerte ingreso de capitales hacia la deuda soberana brasileña hizo derrumbar la cotización del dólar a 1,60.

Ahí, el Gobierno brasileño apostó nuevamente por el impuesto como instrumento para frenar el flujo de divisas y por el momento muestra resultados, aunque el dólar siga en torno a 1,7 real. Según el balance de pagos de noviembre, las inversiones extranjeras de cartera sumaron ingresos líquidos de u$s 1.700 millones. Pero las inversiones en acciones fueron de u$s 2.000 millones y las orientadas a renta fija registraron salidas líquidas de u$s 8 millones contra ingresos de u$s 1.700 millones en el mes anterior.

Esta estrategia de gravar la inversión externa en bonos también benefició al Banco Central, que redujo sus intervenciones en el mercado cambiario para sostener el tipo de cambio.

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